Jueves 18 de Marzo de 2021
La detección de serias maniobras de armado en un trámite en el que un comisario de San Lorenzo mató a un joven en un incidente controvertido motivó el allanamiento de los domicilios de altas autoridades policiales recientes en ese departamento. Entre las viviendas allanadas se encuentran las del ex jefe de la Unidad Regional XVII Gonzalo “Chino” Paz, la del ex jefe de Investigaciones Ernesto “Perro” Andreozzi y del propio policía implicado en los hechos.
Los allanamientos fueron ordenados por los fiscales de la Agencia de Criminalidad Organizada de Rosario sobre seis jefes y ex jefes policiales. El caso investigado ocurrió el 12 de mayo de 2019 e involucra al comisario supervisor Sergio Di Franco, quien inicialmente fue imputado de homicidio agravado por abuso de autoridad y calificado por el uso de arma de fuego contra Juan Cruz Vitali.
Ese día Vitali evadió un control vehicular y fue perseguido por efectivos policiales hasta una vivienda de Montevideo al 400, de Capitán Bermúdez, donde recibió un disparo en la cabeza por parte del imputado.
Vitali, de 23 años, se dirigía a bordo de su Volskwagen Fox negro por avenida San Lorenzo entre calle Maipú y Chacabuco, en Capitán Bermúdez, y embistió los conos que se encontraban en la zona donde se realizaba un control de alcoholemia.
El comisario Di Franco se encontraba en el lugar junto a otros oficiales policiales y se originó una persecución que finalizó frente a una vivienda de Montevideo al 400. Según la presentación de los fiscales, tras estacionar su vehículo en la vereda, Vitali descendió del auto e ingreso a la vivienda, siendo seguido por el policía quien, sin dar la voz de alto, le efectuó dos disparos de arma de fuego impactando uno de ellos en la nuca del muchacho, quien cayó muerto.
El caso fue investigado por la fiscal de San Lorenzo Melisa Serena a quien posteriormente acompañó Miguel Moreno. En la investigación posterior del caso se interpretó que en la primera etapa de la pesquisa, cuando Moreno no estaba, hubo alteración de evidencia para favorecer la situación procesal del comisario Di Franco, quien de esa manera accedió a una medida de morigeración de prisión. Algo que nunca podría haber pasado frente a una acusación de homicidio calificado.
La hipótesis del eventual armado de la causa para beneficiar a Di Franco fue planteada por los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery. Estos solicitaron y obtuvieron la orden judicial de allanamiento de seis domicilios, cinco en Rosario y uno en Roldán.
Las viviendas allanadas corresponden al subdirector de policía Ernesto Andreozzi, al subdirector de policía Ariel Devico, al director Gonzalo “Chino” Paz, al comisario supervisor Jorge Quintana, al subdirector de policía Alberto Germán Vega y al propio imputado en la causa, comisario supervisor Sergio Di Franco.
El 28 de agosto de 2019, tres meses después del hecho calificado inicialmente como un caso de gatillo fácil, Di Franco obtuvo una prisión domiciliaria dictada merced a un acuerdo de partes entre la Fiscalía y la defensa, lo que fue avalado en una audiencia de revisión, en base a resultados de pericias solicitadas por ambas partes, según se indicó en ese momento. El abogado defensor de Di Franco, Paul Krupnik, indicó que el acuerdo se había arribado en base a “evidencia que apuntala lo accidental del lamentable suceso”.
La vivienda de Paz, ex jefe de la unidad regional de San Lorenzo, ya había sido allanada en diciembre pasado a pedido de los mismos fiscales, en conexión con las investigaciones que enfocan el juego clandestino en la provincia. El operativo, que no encontró al oficial superior en ese inmueble, se debió a la relación presunta entre éste y el ex asesor legal de la GUM Aníbal Porri, quien está reiteradamente aludido en las pesquisas por juego ilegal.
Tanto Paz como Porri fueron mencionados en su declaración de agosto pasado por el exfiscal Gustavo Ponce Asahad, preso por proteger mediante el cobro de dádivas al empresario de juego Leonardo Peiti, en la audiencia en la que también aludió al senador sanlorencino Armando Traferri como actor importante en la estructura del juego clandestino.