Policiales

Acusan en Tribunales a 17 personas por cometer 136 falsos secuestros

Integran una banda, en su mayoría miembros de comunidad gitana, que concretó esos hechos en los últimos 16 meses. Se les secuestraron 21 autos, varios de alta gama, y 2.250.000 pesos.

Sábado 27 de Junio de 2015

Cuatro fiscales acusaron ayer a las 17 personas, en su mayoría miembros de la comunidad gitana, por cometer más de un centenar de falsos secuestros en base a engaños telefónicos durante el último año, con los cuales obtuvieron millonarias sumas de dinero. La investigación llevada adelante por el fiscal Nicolás Foppiani y la Policía de Investigaciones (PDI) pudo determinar que eran sospechosos de haber perpetrado 136 secuestros virtuales entre abril del 2014 y junio de este año, pero la fiscalía decidió describir 21 casos a los que detallaron como ejemplos, por una cuestión de economía procesal, ya que dar pormenores de la totalidad demandaría jornadas interminables.

En una audiencia imputativa realizada en los Tribunales provinciales, el fiscal Foppiani indicó que dos de los cabecillas de la banda están prófugos y otros miembros ya fueron apuntados. Identificó a los fugitivos como "Pinino" M. y Gustavo M. Explicó la modalidad delictiva con la que operaba la banda y señaló cómo intercambiaban los roles. "Los dos prófugos se manejaban de diferentes maneras. Podían actuar haciéndose pasar como el familiar secuestrado o buscar el botín. También compraban. los bienes con el dinero sustraído", indicó y detalló los falsos secuestros que fueron denunciados entre fines del 2014 y este año.

Los delitos atribuidos. En su exposición, el responsable de la acusación les atribuyó a Julio M., Carina M., Colia M., David M., Roberto J., Carolina C., José D., Víctor D., Román G., Alfredo H., Carlos J., Yañez M., Marcelo M., Marcelo M., Pablo M., José María S., Leonardo S. y Yanina M. los delitos de asociación ilícita, extorsiones reiteradas en grado de tentativa y consumada y tenencia de armas de fuego. La mayoría de los acusados tienen un relación de parentesco entre sí.

Los imputados fueron detenidos en 15 allanamientos concretados el domingo en viviendas de la zona sur de Rosario y Funes. Según la investigación realizaban hasta 200 llamados por noche hasta ubicar a una víctima vulnerable a la extorsión. A la organización se le secuestró 21 vehículos de alta gama —algunos 0 kilómetro y sin patentar—, 56 teléfonos celulares, seis armas de fuego, joyas, dinero en efectivo, muebles y productos electrónicos nuevos.

Uno de los vehículos incautados, según dijo Foppiani ayer, "estaba a nombre de Ariel Máximo Cantero", uno de los líderes de la Banda de Los Monos. Según los investigadores, muchos de esos bienes fueron adquiridos con el fin de blanquear las ganancias de los chantajes, cuyo rédito económico fue valorado en 2.250.189 pesos, entre pesos, dólares y euros.

Baja abrupta. Los falsos secuestros EM_DASHtambién conocidos como "virtuales"EM_DASH representan una modalidad delictiva que en los últimos tiempos se incrementó de manera alarmante. De hecho, sólo en el primer semestre de 2015 se recibieron 700 llamados con denuncias al 911. Foppiani indicó que se recibían 27 denuncias de falsos secuestros por semana, pero desde la detención de los integrantes de la banda sólo ocurrió un hecho, pero con una modalidad distinta. En rigor, son sucesos que provocaron una tremenda aflicción a las victimas y que en algunos casos han signficado el apoderamiento de los ahorros de toda una vida.

Foppiani describió cómo chantajeaba la banda a sus víctimas. "Llamaban a personas siguiendo la guía telefónica, sobre todo a mujeres con nombres de pila que remiten a la tercera edad. Lo hacían a altas horas de la noche aprovechando que las víctimas estaban somnolientas. Montaban una escena diciéndoles que tenían una familiar secuestrado. Luego les pedían como rescate dólares o joyas y los obligaban a dirigirse a un contenedor o un árbol, donde les hacían dejar el dinero en bolsas de residuos negras o blancas". Y robustecían el miedo vigilaban las casas de las víctimas con motociclistas", describió.

Los timadores avisaban a un cómplice en la calle para que fuera al lugar donde se depositaba el botín. A su vez, generalmente trataban de elegir víctimas con domicilios en pasajes, donde las bolsas con el dinero pueden pasar desapercibidas y hay menos movimiento vehicular. Con relación a esto, Foppiani detalló una intervención telefónica.

Dialecto romaní. A partir de cruzar datos e informes de las empresas telefónicas, los investigadores determinaron que los timadores utilizaban los chips con los que cometían los delitos por un corto tiempo y luego lo intercambiaban con otros aparatos. La otra evidencia que exhibió el fiscal para acusar que la banda esté integrada en su mayoría por miembros de la comunidad gitana es que en la escuchas las personas hablan en el dialecto romaní, la lengua de ese pueblo. Además los aparatos estaban a nombre de los detenidos de la comunidad gitana.

Foppiani indicó que detectaron 264 llamadas en una sola noche. "Con un aparato entre el 26 y el 27 de mayo se hicieron 146 llamadas", comentó.

Con relación a los roles que cumplía cada integrante de la banda, el fiscal comentó que Karina "Dulce" M. en algunos casos actuaba como el familiar secuestrado de las víctimas y en otros recogía los botines. "Cobra la asignación universal porque tiene dos hijos pero en su domicilio fue secuestrado una Toyota Hilux, 8.500 dólares y electrodomésticos", señaló.

El lugarteniente. A su vez, indicó que Alfredo H. es el "lugarteniente" del prófugo Pinino. "Era el encargado de blanquear el dinero y los objetos robados. En el allanamiento incautaron 14 celulares, armas y cheques por 14.500 pesos". Carolina C., de 22 años, es la pareja de Pinino. Ayer, el responsable de la acusación detalló una escucha entre la mujer y Pinino.

En el diálogo la chica le pregunta al fugitivo cómo se debe amnejar porque ya se había enterado de los allanamientos. "Quiero saber lo que tengo que hacer", le dice Carolina C. a Pinino". Además le pidió que le gestionara abogados defensores. "No hay nada en la casa, pero hay un reloj, el que vos me compraste", se escucha en otra intervención telefónica, según relató Foppiani.

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