Acribillaron a un hombre en villa Banana
El partido de fútbol en la canchita ubicada en el corazón de Villa Banana transcurría sin muchas emociones cuando de pronto apareció Marito, revólver en mano, que perseguía a un vecino suyo. Lo corrió ante la vista de numerosos testigos que vieron como la víctima intentó refugiarse detrás de unas chapas.

Jueves 08 de Mayo de 2008

El partido de fútbol en la canchita ubicada en el corazón de Villa Banana transcurría sin muchas emociones cuando de pronto apareció Marito, revólver en mano, que perseguía a un vecino suyo. Lo corrió ante la vista de numerosos testigos que vieron como la víctima intentó refugiarse detrás de unas chapas. Pero dos plomos la alcanzaron. Uno en un brazo y otro en el pecho, justo sobre el corazón. Murió en el acto.

  El homicidio se produjo el martes a las 5 de la tarde, a unos metros al sur de lo que sería el cruce de 27 de Febrero y Pascual Rosas y el autor está idnetificado y es buscado por la policía. Los motivos del crimen aún no están del todo claro para los investigadores, pero de arranque descartan que se haya tratado de un intento de robo. "Fue un ajuste de cuentas o una venganza por cuestiones personales", indicó una fuente de la seccional 13ª, que actúa en el hecho.

Lazos de familia. La víctima se llamaba Osiris Vallejos y tenía 34 años. El problema, según contaron a La Capital vecinos del barrio, se habría originado por una relación sentimental que una sobrina del hombre asesinado mantenía con Marito, de 22 años. Por algún motivo que por ahora no trascendió, el joven se cruzó con Vallejos en cercanías de 27 de Febrero y Pascual Rosas y comenzó a perseguirlo con un arma en las manos.

  Víctima y victimario llegaron corriendo hasta una canchita de fútbol ubicada el interior del asentamiento. "Los pocos testigos que encontramos contaron que Vallejos corrió hasta un tapial e intentó cubrirse con unas chapas y que el agresor efectuó tres disparos", comentó un vocero policial. Una bala pegó en una de las chapas, pero las restantes dieron en el blanco: una en el codo derecho y la otra en el corazón de Osiris.

  Después, Marito huyó del lugar y hasta ayer no había sido capturado. Los investigadores sospechan que estaría aguantado en lo de algún familiar fuera de la villa y que tendría una causa penal anterior pendiente en el juzgado de Instrucción 7ª.

  El homicidio es investigado por el juez Jorge Juárez, de Instrucción 4ª. "Si alguien lo está ocultando a sabiendas de que está acusado de homicidio, esa persona va a ser acusada de encubrimiento agravado", sostuvo una fuente judicial.

  La policía encontró en el lugar del crimen una vaina calibre 22 y el obstáculo mayor que enfrenta la investigación es el temor que muchos vecinos de la villa sienten para presentarse como testigos. l