Acordó purgar 12 años y medio de cárcel como coautor del crimen de una menor
Se trata de Cristian Mario González, quien estaba procesado por la muerte de Lorena Ojeda, baleada por error cuando los sicarios buscaban a su hermana.

Martes 24 de Septiembre de 2019

En un procedimiento de juicio abreviado homologado ayer por un tribunal pluripersonal, Cristian Mario González aceptó una condena a 12 años y 6 meses de prisión como partícipe secundario del homicidio de Lorena Ojeda, asesinada por error el 16 de diciembre de 2016 cuando buscaban a su hermana Brisa para impedir que la joven participara de una rueda de reconocimiento de personas tendiente a esclarecer el crimen de su pareja, Jonathan Rosales, un integrante de la barra de Newell's que fue atacado a tiros por no querer participar del ataque que le costó la vida al líder de la hinchada rojinegra Hernán "Cuatrerito" Franchetti.

El acuerdo de partes fue aceptado por los jueces de primera instancia José Luis Suárez, Hebe Marcogliese y María Melania Carrara, quienes encontraron a González autor del delito de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas y para procurar la impunidad de otro, en carácter de participe secundario.

Noche fatal

La acusación estuvo a cargo del fiscal Luis Schiappa Pietra, quien imputó a González ser uno de los cuatro o cinco muchachos que la noche del 16 de diciembre de 2016 llegaron en dos autos al domicilio de Vera Mujica al 2900 donde residían las hermanas Ojeda en busca de Brisa, quien seis meses antes había sido testigo directo del asesinato de su pareja y debía comparecer a una rueda de reconocimiento programada para esos días a fin de identificar a quienes dispararon hasta matar a Rosales y dejarla herida a ella.

Sin embargo, quien abrió la puerta aquella fatídica noche no fue la mujer buscada sino su hermana Lorena, con quien tenía cierto parecido físico. Entonces los gatilleros efectuaron al menos seis disparos, dos de los cuales impactaron en el tórax de la adolescente causándole la muerte algunos días después.

En un principio González había sido imputado como partícipe primario del homicidio, pero en la audiencia de ayer el fiscal Schiappa Pietra hizo saber al tribunal que se había cambiado la carátula a partícipe secundario porque "de la evidencia colectada en la investigación se desprende que González integró el grupo que fue a la casa de la víctima para atentar contra su vida" pero que "no existe certeza respecto si su aporte fue esencial o no. No se puede establecer con certeza que González haya aportado las armas ni que haya sido él quien disparó".

Por el crimen de Lorena Ojeda en mayo pasado fue imputado Enrique "Cable" Solís como otro de los miembros del grupo homicida. Ese mismo hombre, de 34 años, está acusado por los homicidios de los hermanos Ulises y Jonathan Funes, integrantes de un clan narco asesinados en menos de un mes. Y otro acusado es Fernando Andrés "Andy" Caminos, primo de quien lidera otra de las bandas narcos de la zona sudeste rosarina, Alexis Caminos, hijo de "Pimpi", otrora jefe del paravalanchas leproso.

En ese sentido, aunque la Fiscalía no encontró pruebas que señalen a "Cable" Solís como el que haya disparado contra la joven Ojeda, varias escuchas telefónicas lo ubicaron en el lugar del hecho la noche en que Lorena fue asesinada en la puerta de su casa. Incluso hay audios incorporados entre las pruebas del caso que delatan momentos anteriores y posteriores al homicidio, y los principales interlocutores son el ahora condenado Cristian González, "Cable" Solís y Rubén "Tubi" Segovia, considerado el autor ideológico del hecho y asesinado en una celda de Coronda en junio del año pasado.

Por ese crimen también fue condenado a tres años de prisión en suspenso un abogado penalista al que se halló culpable de haber brindado "colaboración determinante" a los asesinos para consumarlo. El letrado era el defensor de Segovia, detenido por el crimen de Jonathan Rosales, y según se acreditó fue él quien a pedido de su cliente pidió la postergación de la rueda de reconocimiento por un par de días a fin de amedrentar a la principal testigo.