Miércoles 31 de Julio de 2013
Esteban Romero, hermano de la cadete de la escuela de policía que presenta muerte cerebral tras recibir un balazo en el rostro, aclaró hoy a La Capital que su familia no decidió donar los órganos de la joven debido a que profesan la religión evangélica.
"Vamos a dejar que las cosas transcurran naturalmente. Todo está en manos de Dios", aclaró el joven en diálogo con este diario, luego de aceptar que habían mantenido conversaciones con miembros del Cudaio. Pero la decisión tomada por la familia fue contundente: no donarán los órganos de la chica.
Priscila Elizabeth Romero, de 28 años, resultó baleada el domingo en su rostro en un oscuro episodio en la casa de su novio, Amilcar O., de 29 años, un empleado policial que presta servicios en la subcomisaría 22ª. El domingo alrededor de las 19.30, en una vivienda de Valparaíso 2500, en Villa Banana, Priscila recibió un balazo en el rostro calibre 9 milímetros. El disparo partió de la pistola reglamentaria de su novio, quien quedó detenido y ayer prestó declaración ante el juez de Instrucción Juan Andrés Donnola. La base del testimonio del policía explica la acción como un intento de suicidio de su novia.
Efectivos de la División Judiciales secuestraron el arma reglamentaria del novio de la joven para peritarla y el juez de Instrucción Juan Andrés Donnola ordenó la realización de una serie de exámenes para constatar si el policía efectuó disparos con su arma. Vale destacar que el agente O. estaba en uso de licencia ordinaria.
Ayer, médicos del Heca confirmaron la muerte cerebral de la joven.