Martes 13 de Noviembre de 2018
Un hombre fue condenado a catorce años de prisión por asesinar de un escopetazo en el pecho a un boxeador hace dos años en Villa Gobernador Gálvez. Se trata de José Ricardo Lugo, de 31 años, quien aceptó la acusación que planteó el fiscal Miguel Moreno: homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, portación de arma de fuego de uso civil y lesiones graves. La pena —acordada en un juicio abreviado homologado ayer— contempla además una condena previa a tres años y medio de cárcel por una portación de armas.
Los hechos dentro de los cuales se enmarcan esos delitos ocurrieron el 19 de septiembre de 2016 en barrio Talleres de Villa Gobernador Gálvez. Ese día Damián Albornoz, de 28 años, terminó asesinado cuando cruzó a su victimario, que ya había atacado a golpes a otros dos muchachos sin demasiados motivos.
A los golpes
Según expuso el fiscal, eran las 6.25 de ese día y Lugo estaba sentado en Piazza entre Alvear y Andreu con Santiago Z. El acusado estaba viviendo allí mismo, en una trafic blanca estacionada frente a un taller mecánico. Así se ganaba la vida: cuidaba algunos autos a la noche.
Los hechos que desembocaron en la muerte de Albornoz comenzaron un rato antes, cuando Lugo tomaba algo con Santiago y pasó por el lugar Jesús María L. quien volvía de comprar pan y facturas de un comercio de la zona. Sin un motivo demasiado claro, Lugo atacó a golpes a Jesús María.
El día del crimen, los vecinos del barrio contaron a LaCapital que no había existido un cruce previo: Lugo lo corrió de atrás, le dio una piña y comenzó a golpearle la cabeza contra el cordón de la vereda.
Santiago, el joven que estaba con él, intervino para que pusiera fin a la golpiza. De acuerdo con lo reseñado por el fiscal Moreno, entonces Lugo cambió de blanco y empezó a golpear a Santiago.
A los pocos minutos, la misma escena volvió a repetirse cuando Albornoz —quien vivía con su esposa y tres hijas pequeñas de ella a unos 50 metros de ese lugar— pasó por ahí, vio la segunda golpiza e intervino.
Albornoz tenía 28 años y era boxeador, por lo que había conseguido contener al agresor. Sin embargo Lugo consiguió zafarse y tomó una escopeta que guardaba en la trafic en la que vivía, apoyó el cañón en el pecho del boxeador y disparó.
Albornoz murió casi en el acto y el arma que la que fue baleado nunca fue hallada.
Acuerdo
El defensor Hernán Soto —en reemplazo de la abogada Susana Brindisi— aceptó la acusación esgrimida por el fiscal, que fue la misma que le habían achacado el 2 de septiembre de 2016, cuando se imputó a Lugo por el crimen después de ser detenido.
El tribunal, presidido por la jueza Silvia Castelli e integrado por Héctor Núñez Cartelle y Juan Andrés Donnola, admitió el acuerdo abreviado que condenó a Lugo a 14 años de cárcel. Esa pena contempla además una condena previa del Juzgado de Sentencia Nº 7 a tres años y medio de cárcel por el delito de portación de arma de fuego.