Miércoles 05 de Febrero de 2020
Un joven fue condenado a 12 años de cárcel por haber participado de un violento y mortal episodio a fines de 2015 en el cual, junto con tres cómplices, privaron de la libertad y torturaron a tres hombres con el fin de conocer la ubicación de otra persona. La pena por el hecho, que terminó con la muerte de Pedro Antonio Barboza, fue acordada entre la fiscal de Homicidios Marisol Fabbro y la defensa del imputado Gustavo Ezequiel Véliz a través de un procedimiento abreviado.
El acuerdo fue homologado ayer por un tribunal conformado por los jueces de primera instancia Gustavo Pérez de Urrechu, Hebe Marcogliese y Silvia Castelli.
Véliz, de 25 años, fue sentenciado como coautor de los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, privación ilegítima de la libertad, lesiones leves y portación ilegítima de arma de fuego de uso civil.
Oscuro episodio
Véliz fue detenido el 14 de marzo de 2017 tras un allanamiento en la casilla precaria donde vivía, en un asentamiento en inmediaciones de Uriburu y bulevar Avellaneda. Lo buscaban desde el 20 de diciembre de 2015 por el asesinato del "Zorro" Barboza, un ex convicto de 37 años que trabajaba como carrero.
Según la imputación el hecho se desencadenó a las 14.30 de aquel día cuando una persona aún no identificada se presentó en la casa de Barboza en Casiano Casas al 1300 para pedirle que les hiciera un flete con el carro. Barboza accedió y le pidió a un amigo que lo ayudara. Cuando llegaron a una casa de Uriburu y Avellaneda para hacer el trabajo, el presunto cliente les ofreció en parte de pago una heladera que podrían llevarse en ese momento.
Así, Barboza y su amigo Ariel E. ingresaron en la vivienda. Pero en ese momento, detrás de ellos ingresaron otros cinco hombres encapuchados que los maniataron, los golpearon y les dieron culatazos, también los quemaron. Mientras tanto les preguntaban por unos caballos y por la ubicación de un tal "Correntino".
Mientras esto ocurría un hombre fue hasta la casa del "Correntino" con el pretexto de que se les había roto el carro. Entonces ese hombre le dijo a Roberto A. que fuera a ayudar a Barboza y a su amigo. También a ese hombre lo hicieron ingresar en la casa donde estaban las otras víctimas y comenzaron a pegarle, preguntándole por unos caballos.
Según la reconstrucción judicial del caso, los tres hombres estuvieron retenidos durante dos horas en las que sufrieron golpes y quemaduras. Hasta que en un momento, cuando no habían obtenido respuesta, los hicieron salir del lugar.
Las víctimas comenzaron a correr por un descampado en inmediaciones de Uriburu y la calle 1906 en distintas direcciones. Barboza y Roberto A. fueron hacia Uriburu, mientras que el tercero corrió hacia Circunvalación. Mientras tanto los agresores les disparaban con armas de fuego.
Los balazos alcanzaron a Barboza, que murió en el lugar, y a Roberto A. que resultó herido. Por el hecho fueron detenidos otros dos hombres que, junto con Véliz, iban a ir a juicio oral. Sin embargo éste último resolvió admitir su participación en el hecho mediante un procedimiento abreviado.