Absuelven a un hombre por el beneficio de la duda y un doble crimen quedó impune
Un tribunal le otorgó la libertad a Salvador Camargo, acusado de matar a Brian Torres. La semana pasada corrió igual suerte José Arias.

Jueves 11 de Mayo de 2017

Un hombre de 48 años fue absuelto por el beneficio de la duda en el juicio oral por los homicidios de los adolescentes Mario Brest y Brian Torres, ocurridos en enero de 2015 en el barrio Santa Lucía. Se trata del remisero Salvador Mario Camargo, quien estaba imputado de haber asesinado a Torres y de lesionar a la madre de éste, Norma Pared.

Lo curioso es que la semana pasada el fiscal del caso había desistido en pleno juicio de acusar a José Arias, otro imputado, luego de que no se presentaran a declarar los testigos que lo apuntaban como homicida de Brest. Así, el proceso culminó con los dos acusados absueltos por el tribunal integrado por los jueces Raquel Cosgaya, Rodolfo Zvala y Alejandra Rodenas, que en los próximos días darán a conocer los fundamentos de la absolución de Camargo.

Bandas

Con diferencia de minutos, la madrugada del sábado 10 de enero de 2015 fueron asesinados Mario Brest, de 15 años, y su tío Brian Torres, de 19. Cerca de las 4 el más chico estaba con sus tíos y su abuela Norma Pared en la vivienda de ésta, en Pasaje 1754 al 2000 y decidió ir a su casa ubicada a dos cuadras para ir al baño. Pero en el camino se encontró con un miembro de un grupo rival. Se oyeron gritos y tiros, y Mario cayó con tres balazos en el pecho.

Al oír los disparos, los familiares del chico fueron a ver qué había pasado. Así, al llegar a la esquina de Donado y Pasaje 1741, Brian recibió un balazo en la cabeza y Norma fue rozada por una bala en el cráneo y un ladrillazo que la dejó inconsciente.

El doble homicidio se enmarcó en las disputas entre bandas antagónicas de Santa Lucía. La escalada de violencia siguió una semana después con el crimen de un amigo de las víctimas, Lucas Maturano, de 21 años, hecho en el que resultó herido un hermano de Brian.

Entre los grupos enfrentados está el clan Arriola, unos jóvenes conocidos como "Los cachones" referenciados en Norma Pared, con numerosas denuncias cruzadas con otras familias del barrio. Al declarar en el juicio la mujer, madre de Torres y abuela de Brest, vinculó a Arias y Camargo con Julio Pereyra, referente de otro grupo del barrio que también fue asesinado, en mayo de 2015.

Y además sindicó a Camargo como quien le había disparado a su hija y a ella cuando mataron a su hijo. "Mario (Camargo) y su hijo Leonel empezaron a disparar hacia nosotros. Yo levanté las manos y seguía disparando. Me doy vuelta y mi hijo cae. Lo veo tirado en el piso y sentí que me chorreaba sangre en la cabeza. Lo único que pude hacer fue tirar un piedrazo al auto de él. Salió este señor y me pegó un piedrazo en la cabeza. Quedé inconsciente y me desperté en el policlínico", declaró al sindicar a Camargo como el homicida de su hijo.

Arias y Camargo fueron detenidos días después de los crímenes y quedaron con prisión preventiva hasta el inicio del juicio, a fines del mes pasado. Si bien uno estaba acusado por el crimen de Brest y el otro de matar a Torres, como se consideró que los homicidios estaban vinculados y tenían los mismos testigos se realizó un solo debate oral.

Al inicio del juicio el fiscal Ademar Bianchini pidió 22 años de cárcel para Arias, a quien acusó de homicidio agravado por el uso de armas por la muerte de Brest; en tanto para Camargo requirió una condena a 27 años por el crimen de Torres y la tentativa de homicidio de Pared.

En tanto, los defensores pidieron que sus clientes fueran absueltos. Gregorio Gómez dijo que Camargo estuvo preso dos años y medio por un delito que no había cometido y Marcelo Argenti sostuvo que Arias esa noche había estado en un cumpleaños de 15 y que los familiares de las víctimas omitieron señalar al verdadero culpable.

Sin testigos

Días atrás la acusación sufrió un duro revés durante el juicio cuando el fiscal pidió, en su alegato final, que liberaran a Arias por no haber surgido pruebas en su contra durante las audiencias. Es que las dos mujeres que acusaban al joven ayudante de jardinería de 22 años no comparecieron a declarar ante el tribunal.

Las testigos tenían que presentarse el 27 de abril y, según el fiscal, eran vitales para llevar adelante la acusación. Al punto que pidió que comparecieran mediante la fuerza pública, moción rechazada por el tribunal. Las declaraciones de ambas fueron postergadas pero tampoco aparecieron en esas fechas, ni siquiera luego de haberse practicado un par de allanamientos en su búsqueda. Por ello Bianchini desistió de acusar a Arias y los jueces, luego de deliberar en un cuarto intermedio, dispusieron su libertad luego de dos años y cuatro meses con prisión preventiva.

Quedaba entonces Camargo como único acusado a la espera del veredicto que se conoció ayer. Mientras que el fiscal insistió en pedir 27 años de cárcel para el acusado, su abogado planteó la absolución por considerar que los testimonios y las pruebas desplegadas no pueden probar su responsabilidad en el caso.

La sentencia se conoció ayer al mediodía. Fuentes judiciales que confirmaron que Camargo fue "absuelto por el estricto beneficio de la duda". Las razones no pudieron saberse ayer ya que los jueces tienen un plazo para dar a conocer los fundamentos, que se conocerán en los próximos días.