Policiales

Absolución para los acusados por una trágica emboscada

Los juzgaron por matar a un chico en el ataque a micros con hinchas de Newell's, en febrero de 2010. La Cámara Penal, en fallo dividido, ratificó lo resuelto en el juicio oral de diciembre pasado.

Viernes 24 de Agosto de 2012

La Cámara Penal ratificó ayer, en fallo dividido, la absolución definitiva de los cuatro acusados por el asesinato de Walter Cáceres, el chico de 14 años baleado en el atentado a un micro de hinchas de Newell's ocurrido en febrero de 2010 en la autopista a Buenos Aires. Ocho meses atrás, en un juicio oral y público, esas mismas personas habían sido desligadas del episodio por el beneficio de la duda. El dictamen favoreció a Carlos Chino Fleitas, Claudio Pájaro Cantero y César Marchetti, quienes estaban acusados como coautores de homicidio agravado por la utilización de arma de fuego, lesiones graves, lesiones leves y daño; y a Mariano Salomón, señalado como partícipe secundario del mismo delito.

Los integrantes de la Sala Nº3 de la Cámara Penal, integrada por Alfredo Ivaldi Artacho, Carina Lurati y Otto Crippa García, resolvieron el caso en forma dividida. Los dos primeros convalidaron el fallo dictado el 21 de diciembre pasado por un tribunal oral al estimar que no se pudo probar que los acusados tengan vinculación con la emboscada homicida y ponderar la falta de evidencias suficientes para condenar. Pero Crippa García pidió revocar la absolución de Fleitas y confirmar esa medida en favor de Cantero, Marchetti y Salomón.

Crippa cuestionó la investigación policial del episodio y el tratamiento que se le dio a una testigo protegida del proceso.

En diciembre de 2011 los cuatro imputados fueron sometidos a un juicio oral y público por el tribunal integrado por José Luis Mascali, Julio García y Edgardo Fertitta. Los magistrados dijeron entonces que por el principio de la duda razonable no podía haber condena. Tras ello ordenaron el cese de la prisión preventiva de Cantero, Marchetti y Salomón, pero no la de Fleitas, quien cumple una condena a 4 años de cárcel por la violencia ejercida contra su ex pareja, Daiana P., que fue además testigo principal en el juicio.

Arbitrariedad. Sin embargo, ese fallo de primera instancia fue apelado y el 11 de julio pasado, en la audiencia correspondiente, la fiscal de Cámaras Cristina Rubiolo sostuvo que los jueces habían sido arbitrarios al valorar la prueba e ignoraron evidencias por lo que absolvieron mal. Por su parte, los defensores de los acusados rechazaron la pretensión de la fiscal. Dijeron que con ella se vulneraba el principio constitucional de que una persona no puede ser perseguida dos veces por el mismo delito.

Así las cosas, la Cámara admitió la pretensión de la fiscal Rubiolo y ayer dictó su resolución definitiva aunque en fallo dividido.

La disidencia. En su voto, Otto Crippa cuestionó la investigación policial del atentado ocurrido la madrugada del 10 de febrero de 2010 sobre la autopista Rosario-Buenos Aires, frente al barrio Las Flores, hecho que habría tenido por objetivo asesinar al líder de la barra brava de Newell's Old Boys, Diego Panadero Ochoa, y en el cual murió el menor Walter Cáceres y fueron heridos Carlos Muratovic y Diego Malcovic. Y también objetó el tratamiento que recibió Yanina P., la joven que se convirtió en la principal testigo del juicio. "La débil tarea investigativa.... sólo ha tomado empuje o fuerza con la declaración testimonial de Yanina P. cuando ésta denunció al imputado Fleitas en otro hecho en el que ha sido condenado", afirmó. Es que la chica había convivido con Fleitas a lo largo de siete meses, tiempo en el cual lo denunció por maltratos y amenazas. Y llegó a plantear que el muchacho vendía drogas con la anuencia de la policía.

"Pleno de veracidad". Al rechazar la absolución de Fleitas, Crippa recordó que "el testimonio de Yanina P. resultó relevante y fundamental, pleno de veracidad y credibilidad". Y mencionó los dichos de la joven sobre los movimientos de su ex pareja el día del suceso. "Narró lo que presenció y oyó, y lo que además le contó o confesó Fleitas. Dijo que ese día el acusado salió de la casa y con qué armas. Que volvió mojado (la noche de la fatal emboscada llovió) poco tiempo después de los hechos y que previamente había acordado con una persona que lo llamó por teléfono el trabajo de matar al Panadero (Diego Ochoa). Salió pasadas las 10 de la noche y regresó a las 5.30. En ese momento le pidió que prendiera la tele porque «habían agarrado a los chicos de Ñuls»". Le dijo además que todo había salido bien, que el colectivo paró y que le habían roto las ventanillas a tiros".

El camarista sostuvo que la motivación del hecho —matar al Panadero Ochoa— "es verosímil" ya que el mismo líder de la barra de Newell's expresó ese temor en sede judicial, aunque luego lo negó en el juicio oral, "cuando ya había muerto Roberto Pimpi Caminos (ex líder de la barra) y ya no tenía que temerle", dijo el camarista.

A su vez, el magistrado mencionó los contactos telefónicos entre Fleitas y Cantero el día del hecho "a pesar de que dijeron que no eran amigos".

En ese sentido, recordó que las pericias detectaron 23 llamadas entre los acusados, las últimas siete entre las 3 y las 4.56 de aquel día, comunicaciones que, "sugestivamente", se interrumpieron a la hora del suceso. Y una llamada más al mediodía siguiente, cuando ya el tema se había impuesto en los medios de comunicación de la ciudad. A todo ello se suman los mensajes de Fleitas a su hermana después del ataque mortal y verificados en el celular que utilizaba, diciendo que estaba «cocinado» y que tenía que irse de Rosario.

Consideró, finalmente, que el argumento de Fleitas sobre su participación en un asado la noche del episodio, surgió "tarde, cuando se trató de armar una justificación o coartada".

Testimonio indirecto. A la hora de sostener la absolución de primera instancia, la camarista Carina Lurati juzgó que “la valoración llevada a cabo por el Tribunal del juicio oral sobre la prueba reunida en la audiencia de debate ha sido correcta y en función de ello, la conclusión de absolución es la adecuada a Derecho”. En ese sentido, la magistrada dijo que la acusación hecha oportunamente por la fiscal Ana Rabin se basó en el “testimonio indirecto” de Yanina P. y en el marco de una denuncia contra Fleitas, no por el hecho que se juzga sino por las agresiones físicas y amenazas recibidas.
   Aunque, sumándose a la crítica de su par Otto Crippa, destaca que fue esa declaración la que permitió abrir el caso ya que “en las primeras 48 horas no hubo actuación orientativa (de la policía) en la investigación”.
  “La pesquisa recién comenzó con certeza a partir de la declaración de Yanina P. dos días después de un hecho de semejante violencia que importó la recepción de indagatorias a cerca de 20 personas en función de las llamadas telefónicas recibidas y hechas desde el celular de Fleitas y aquellos con quienes éste se hubiera comunicado”, señaló Lurati. Valoro a la investigación policial como “tardía, muy lenta y de casi nulos resultados”.

Garantías afectadas. En otra parte de su voto, la magistrada se refirió al riesgo de afectar las garantías procesales al condenar sin pruebas a los acusados. “En ningún tramo de la audiencia se acreditó qué hizo cada uno de los acusados. De qué pruebas se concluye que Cantero, Marchetti y Fleitas dispararan contra el colectivo causando la muerte de Cáceres, heridas a Malkovic y Muratovic y daños al micro, tras la colaboración de Salomón en la indicación del trayecto del vehículo. Si fue Cantero el que disparó, o el que ofreció pagar una remuneración” por eso, sostuvo.
  La magistrada, finalmente, valoró que las declaraciones de la testigo principal no son suficientes para considerar culpables a los imputados. “A los dichos no se le pueden asignar la credibilidad que pretende la fiscal porque no fueron corroborados por datos absolutamente objetivos”.
  A su vez, acompañando el voto de Lurati, Ivaldi Artacho sostuvo que la llamada telefónica —quizás la más importante del caso— en la que Fleitas habría recibido la oferta del trabajo criminal remunerado por parte de Cantero no se acreditó en la causa. “Tampoco puede obviarse que la fiscalía haya excluido de su imputación el pago del precio que la misma testigo (Yanina P.) aseguró como concertado por su esposo con el instigador, lo que introduce una seria inconsistencia en la construcción del caso por la fiscal”, señaló el camarista. l

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