Martes 13 de Octubre de 2009
En la madrugada de ayer algunos ruidos que provenían del penal de la comisaría 6ª inquietaron a los tres policias que estaban de guardia en la seccional. Los uniformados intentaron entonces ingresar a los calabozos para realizar la requisa de rutina, pero se toparon con varios colchones apilados que ya ardían. Un rato después, cuando los bomberos lograron sofocar el fuego, distinguieron un hueco de pequeñas dimensiones en un baño por el que los presos planeaban escapar.
Una fuente policial señaló que todo se inició cerca de las 5.30 de ayer en la comisaría 6ª, donde están alojados 21 detenidos en dos penales. A esa hora, algunos movimientos extraños llamaron la atención de los policías de guardia. Entonces, uno de los efectivos intentó abrir la puerta de los calabozos, pero los reclusos de un penal habían agolpado varios colchones y le prendieron fuego para impedir su ingreso.
Ante la evidente superioridad numérica de los presos, los agentes solicitaron la colaboración de efectivos del Comando Radioeléctrico para "cercar el perímetro" de la comisaría. Mientras tanto, una dotación de Bomberos Zapadores arribaba a la seccional para apagar el fuego que consumía los colchones. "Llegaron rápido porque el cuartel está relativamente cerca", explicó el comisario Fabián Bonaldo, jefe de la seccional 6ª.
Cuando la humareda se disipó, los policías intentaron sacar a los 10 presos alojados en uno de los penales, pero tropezaron con la "resistencia" de los mismos detenidos. "Solamente hubieron algunos roces", explicó el oficial consultado. Ya para entonces, tres policías habían tenido principio de asfixia. Mientras esto ocurría, los 11 detenidos alojados en el otro calabozo contemplaban la escena sin intervenir.
Un boquete. Cuando finalmente los efectivos lograron entrar en las celdas observaron una escena que ya suponían encontrar. Un orificio de 20 x 20 centímetros asomó ante sus ojos. Los presos habían realizado el agujero en un baño que se conecta con un galpón y este sitio, a su vez, con un garaje lindantes. "Como el lugar es húmedo, a los presos les resultó más fácil sacar varios ladrillos", explicó Bonaldo.
Los agentes también distinguieron el daño que había causado el fuego iniciado por los presos. Los cables del sistema eléctrico y la puerta habían sido alcanzadas por las llamas. Media hora después, la situación ya había sido controlada por los efectivos. Entonces, los 10 presos que provocaron los desmanes fueron trasladados a otras comisarías. "Secuestramos 2 chuzas con las que los presos hicieron el agujero", explicó el comisario Bonaldo.