Viernes 18 de Septiembre de 2009
Los abogados defensores de Raúl Luna, el ex número dos del Sindicato de Camioneros detenido en agosto pasado como ideólogo del crimen de Abel Beroiz, recusaron al juez Osvaldo Barbero que investiga el caso. El magistrado había resuelto que el dirigente gremial continúe en prisión ya que valoró que, en el caso de estar en libertad y frente a los indicios que lo colocan en el papel de instigador del homicidio, podría llegar a evadirse o entorpecer la pesquisa. Quedando, además, en desigualdad de condiciones con el resto de los imputados presos en la causa.
De esa forma el juez no siguió lo que había observado el fiscal Eduardo Valdez Tietjen, quien entendía que la libertad de Luna no constituía "peligrosidad procesal" y por lo tanto había sugerido que podía estar en libertad, pero cumpliendo con algunas restricciones.
Precisamente este es el argumento de los abogados de Luna, Froilán Ravena y Germán Mahieu, para recusar al juez Barbero. "De acuerdo con el artículo 50 del Código de Procedimiento Penal de transición, la denegatoria de la libertad constituye el mantenimiento de la prisión preventiva, a pesar de que el juez no la haya dictado. Entonces, el juez tendría que excusarse y debería intervenir otro magistrado", adujo Ravena.
Los abogados de Luna habían presentado una apelación ante la Cámara Penal para que la resolución de Barbero en ese punto fuera revisada. "A pesar de tener la opinión favorable del fiscal, el juez en un total exceso resolvió arbitrariamente denegar la excarcelación por lo que dudamos de su imparcialidad", sostuvo Ravena.
El miércoles pasado, los letrados presentaron un pronto despacho para que el juez Barbero eleve la apelación a la Cámara de Apelación y este tribunal resuelva la excarcelación. "El juez tiene un plazo legal de 48 horas para realizar el trámite", explicó el abogado.
Llamadas cruzadas. Luna está detenido desde el 25 de agosto pasado luego de que una pericia telefónica lo hiciera aparecer en contacto con Luis Gerez, un gestor al parecer ajeno al sindicato, que está preso y procesado como supuesto instigador del asesinato. Eso ocurrió el 27 de noviembre de 2007 cuando Beroiz fue apuñalado y baleado en la cochera subterránea del ACA, en la plaza Montenegro.