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Piden la intervención de consejos hospitalarios por compras dudosas

Un medicamento puede costar un precio para un hospital, 14 veces ese valor para otro, y 40 veces más caro en un tercero. Por ejemplo, en el hospital Cullen de la ciudad de Santa Fe, la albúmina sérica humana al 20 por ciento, por 50 mililitros se abonó sólo 5,80 pesos; por el mismo medicamento el Hospital Provincial de Rosario pagó 181 pesos; el Centenario de Rosario, 182, y el hospital de Reconquista 250 pesos, al mismo momento.

Jueves 18 de Febrero de 2010

Un medicamento puede costar un precio para un hospital, 14 veces ese valor para otro, y 40 veces más caro en un tercero. Por ejemplo, en el hospital Cullen de la ciudad de Santa Fe, la albúmina sérica humana al 20 por ciento, por 50 mililitros se abonó sólo 5,80 pesos; por el mismo medicamento el Hospital Provincial de Rosario pagó 181 pesos; el Centenario de Rosario, 182, y el hospital de Reconquista 250 pesos, al mismo momento. Esas diferencias, que importan pérdidas notorias, las termina pagando la población. Por tal razón, el defensor del Pueblo de la provincia, Edgardo Bistoletti, recomendó al ministro de Salud, Miguel Angel Cappiello, que, "a la brevedad, arbitre todas las medidas a su alcance para evitar diferencias tan notorias de precios en los medicamentos que se adquieren por los distintos consejos de administración o comités ejecutivos" de los hospitales, a los que, aconseja, "intervenir" por 60 días.

La resolución 018 que ayer firmó el ombudsman culmina una saga iniciada cuando desde el hospital Centenario de Rosario se denunció la falta de medicamentos y otros insumos. La situación —se dijo durante las protestas—, se reitera en cada hospital o Samco provincial y esto motivó el pedido de informes de la Defensoría al Ministerio.

El 10 de noviembre, Bistoletti envió un oficio a Cappiello pidiéndole conocer "eventuales faltantes de medicamentos" y un detalle "de deudas de los efectores con droguerías" y, en su caso, "si el Ministerio había autorizado el endeudamiento de esos efectores, y si se había entregado un modelo de acta compromiso para acordar el pago a proveedores".

En aquella requisitoria, el defensor del pueblo puso el acento en las consecuencias de esas faltas de medicamentos denunciadas y por tal razón preguntó a Cappiello si había dispuesto algún "aumento de partidas presupuestarias para la compra de medicamentos y, en su caso, si se habían dado instrucciones a los efectores para dar respuesta concreta a los pacientes que requerían de ciertos remedios para tratamientos crónicos".

El pasado 6 de enero Bistoletti libró otro despacho pidiendo respuesta del anterior y amplió el pedido reclamando que la autoridad confirmara o desmintiera una nota de este diario, según la cual la provincia pagaba por los remedios igual precio que las farmacias".

El Ministerio respondió, el 22, que "a) no se contaba con un registro completo de faltantes de medicamentos, pues los efectores no habían manifestado en forma expresa ello, adjuntándose un listado de deudas de los efectores con las droguerías , correspondientes a grandes hospitales y Samcos al 31/10/09; b) que las deudas fueron contraídas por los efectores al estar facultados para ello según las leyes 6.312 y 10.608, y que el propio Ministerio debió asumirlas, acordando con los proveedores. Por ello es que se estaban suscribiendo actas de compromiso de pago, para poder reestablecer el crédito; c)que se había gestionado un aumento de partidas hasta el límite presupuestario, acotándose, respecto a los pacientes con tratamiento crónico, que se había ordenado la intervención directa de los programas respectivos para el suministro de la medicación".

Cappiello también envió a Bistoletti el estudio comparado de precios entre lo que pagan unos y otros hospitales públicos, lo que el ombudsman puso bajo análisis de sus técnicos.

Fueron los sorprendentes datos del informe los que lo llevaron a aconsejar la intervención de los consejos de administración de los hospitales, algunos muy endeudados ante las droguerías.

Algunos ejemplos: Imipenem, 500 mg Cilastatin Sod. IV frascos ampolla: en casi todos los efectores se lo pagó 40 pesos, pero en el Cullen 159 pesos. Dextrosa: el menor precio pagado fue de 2,90 pesos, pero el Cullen lo pagó 9,10 pesos. Ese mismo centro pagó 45 pesos por el Lorazepan 4 mg., medicamento que a otros efectores les costó 9,60.

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