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Pesca indiscriminada amenaza con un desastre ecológico

En Carcarañá aprovechan una presa que tiene un canal por donde los peces avanzan río arriba. Allí colocan tejidos y se llevan todos los ejemplares. Intervienen las autoridades.

Domingo 29 de Abril de 2012

Carcarañá.— La pesca indiscriminada y clandestina en una zona del río Carcarañá amenaza con generar un desastre ecológico y tiene preocupados tanto a los pescadores como a las autoridades, que en su momento pidieron a una empresa privada que arbitre los medios para terminar con esa práctica.

El problema se generó a la altura del molino Juan Semino, a la vera del río, en el sureste de la ciudad de Carcarañá y a metros del puente ferroviario que cruza el cauce. Allí, la centenaria empresa construyó hace muchos años una presa para generar energía. Se trata de una cascada de aproximadamente cuatro metros que mueve las turbinas que alimentan de electricidad a la planta. Como los peces desovan río arriba y no pueden sortear el salto, se construyó un canal paralelo, en declive pero sin obstáculos, por donde estos pueden remontar el Carcarañá. El canal, al que los lugareños llaman "escalera", tiene unos dos metros de ancho y su profundidad depende de la altura del río, aunque aseguran que fácilmente se puede ingresar haciendo pie.

No obstante, desde hace un tiempo se descubrió que manos anónimas introducen tejidos en el canal, captan a todos los peces que se desplazan sin discriminar tamaño, y los pescan. "En cada redada pueden sacar entre 12 y 15 kilos de pescado, y así durante toda una noche", contó a este diario el presidente del Concejo Deliberante, Alejandro Merindol.

El cuerpo decidió actuar después de recibir numerosas denuncias de vecinos, sobre todo pescadores que usan el lugar para procurarse alimentos. A raíz de esto, se envió una notificación a la empresa, donde se consigna que "los vecinos denunciantes manifiestan que por medio de tejidos colocados en los canales, se obstruye el cruce de toda la fauna ictícola a la parte superior del río, generando condiciones de pesca totalmente adversas al desarrollo de tales especies".

Supervivencia. LaCapital estuvo en el lugar, al que se accede por un camino ripiado paralelo a la ruta 9 y que se puede apreciar desde el puente ferroviario ubicado a pocos metros del molino. Allí, río abajo de la cascada, se crea una olla que se convierte en un gran reservorio de peces y a la que los pescadores suelen ir a abastecerse. Merindol recordó que la pesca fue, por años, un recurso para la supervivencia de mucha gente, en una ciudad que en su momento apostó a la industria cárnica y sufrió tremendamente el achicamiento primero y después el cierre de frigoríficos. "Este lugar permitió a mucha gente sobrevivir a las crisis", aseguró.

Con respecto a las especies que se pueden obtener en el lugar, el funcionario contó que desde que se rompió el tajamar de Andino comenzaron a llegar peces del Paraná como bogas, patíes, dorados y moncholos. Los peces trepan el río, sobre todo en época de desove. "A los sábalos se los puede ver intentando primero saltar la cascada, hasta que descubren el canal y siguen su camino río arriba", contó Merindol. Sin embargo, la acción depredadora pone en peligro a la fauna ictícola de la zona, adonde acuden muchos pescadores.

Si bien el camino muere en el río, la zona de pesca es pequeña porque enseguida comienza el predio privado. De hecho, la recolección indiscriminada de peces se produce en el sector específico de la empresa, al que los depredadores acceden evidentemente con canoas.

Merindol se cuida de deslindar responsabilidades de la firma que, dijo, "se preocupa por el medio ambiente, ha hecho obras importantes de saneamiento y hasta construyó un biodigestor que aprovecha la descomposición de residuos para generar biogás. Sabemos incluso que en algún momento hizo una denuncia policial. Ellos tienen vigilancia, pero esta gente acude de noche y desarrolla su actividad en las sombras. No sería descabellado pensar en un guardafauna, o hacer algo para que no se pueda ingresar con canoas, única forma que tienen de hacerlo", especuló.

De hecho, la nota enviada por el Concejo a Molinos Juan Semino le dice que "conociendo la voluntad y aprecio que vuestra empresa sostiene en materia del cuidado medioambiental, seguros estamos que, al tomar conocimiento de la situación, encontrarán los mecanismos necesarios para revertir este acto depredatorio que tanto nos preocupa".

En un momento, las autoridades pusieron en conocimiento sobre la situación a la Secretaría de Medio Ambiente, aunque en rigor fue una información verbal. No se descarta que, entre otras acciones, haya esta vez una denuncia formal para que el organismo intervenga.

 

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