Paraná Metal: hubo acercamiento y hoy firmarían un acuerdo definitivo
Habrá 600 suspensiones rotativas por seis meses y serán permanentes por otros seis

Jueves 30 de Septiembre de 2010

Buenos Aires.— Ya es casi un hecho. Los representantes de la UOM de Villa Constitución, la empresa Paraná Metal y el Ministerio que dirige Carlos Tomada rubricarían finalmente hoy un convenio definitivo, que luego deberá ser ratificado por el conjunto de los trabajadores afectados de la fábrica villense.

A diferencia de los intentos fallidos anteriores —tanto el de hace dos semanas, que una asamblea de trabajadores rechazó, como el borrador del último viernes que finalmente la compañía no aceptó y rehusó firmar— ahora se especifica la situación de los obreros suspendidos: serán unos 600, tendrán esa condición en carácter rotativo durante seis meses, y luego pasarán a suspensiones permanentes por otros seis, totalizando un año. Luego de ese plazo, se desvincularán de la empresa.

En los demás aspectos, el convenio no difiere en lo sustancial del que en un par de oportunidades pareció alcanzarse, y luego se frustró: los trabajadores podrán optar por el retiro voluntario cobrando indemnizaciones al ciento por ciento —hasta el año—, mientras que unos 300 trabajadores —de un total de 900— permanecerán activos y con salarios similares al de otros empleados metalúrgicos en actividad. Los suspendidos, a su vez, cobrarán una cifra aportada sustancialmente por el gobierno nacional cercana a los dos mil pesos más asignaciones familiares.

La empresa se allana. Si bien ayer prevaleció un total hermetismo de todas las partes, ya curadas de espanto en anunciar acuerdos que luego se caen, LaCapital pudo saber que esta vez el empresario Cristóbal López se allanará al acuerdo, y no rechazaría a último momento los términos de un convenio tan complejo y trabado, como sucedió la semana anterior. "En estas condiciones, entramos al acuerdo", manifestó una fuente desde las oficinas de Cristóbal López en Buenos Aires.

Por el lado de los representantes de los trabajadores en Buenos Aires, además de pelear todo lo posible cada tramo del acuerdo para hacerlo más favorable a sus intereses, la preocupación de ayer era lograr que en Villa Constitución se refrende —ante la asamblea a realizarse hoy a última hora o mañana viernes—, lo firmado horas antes en Buenos Aires. Luego del inédito corte de la autopista durante casi un mes, las tensiones internas entre las distintas miradas respecto de cómo bajarse o continuar con la medida extrema han ido mucho más lejos de lo recomendado por todos los manuales de manejo de conflicto gremial. Y las consecuencias están a la vista.

De todos modos, recién hoy —se presume a las 15, aunque podría ser antes— se sabrá si el convenio se rubrica o no en el Ministerio de Trabajo. Y en la hipótesis más positiva, recién entonces partirá la delegación de representantes gremiales a buscar la ratificación en Villa Constitución, y de esta manera se daría por terminado el piquete que mantienen en la ruta por 28 días.

La noticia fue tomada con optimismo, pero también con cautela en la autopista Rosario-Buenos Aires, donde los operarios mantenían ayer el piquete. No obstante los trabajadores liberaron el paso por la ruta 21 y 90 y flexibilizaron el tránsito por las colectoras (ver aparte).