Pandemia

Un fin de semana desbordado de gente: "No se puso énfasis en comunicar la gravedad de la situación"

Marisa Germain, magister en Salud pública de la UNR, psicóloga y titular de la cátedra de Teoría Social en la carrera de Psicología, afirmó que el problema "es cómo se gobiernan las conductas de la gente".

Miércoles 11 de Noviembre de 2020

El fin de semana muchos rosarinos desbordaron la zona de playas para aprovechar el día soleado, la posibilidad de estar en contacto con el aire libre y disfrutar del río. Este fin de semana hinchas de Newell's -la semana anterior lo habían hecho los simpatizantes de Central- acompañaron de un modo u otro las previas de los partidos de sus respectivos equipos. En todos los casos, las aglomeraciones rompieron con todos los protocolos que plantea la necesidad de evitar más contagios de coronavirus, en medio de una situación que parece estar en una meseta pero que de ningún modo logró un nivel determinante de mejoría. En ese sentido Marisa Germain, magister en Salud pública de la UNR, psicóloga y titular de la cátedra de Teoría Social en la carrera de Psicología, asegura que, salvo al principio de la pandemia, cuando subieron los casos "el énfasis en comunicar la gravedad de la situación no fue el mismo".

En diálogo con La Capital, Germain fue consultada sobre las situaciones de aglomeraciones producidas durante el fin de semana y que fueron reflejadas en las redes sociales. La docente de la UNR explicó como una cuestión clave el problema que se presenta al gestionar las conductas de las poblaciones. Allí explicó que "en ese sentido, y desde hace bastante tiempo, lo que uno puede observar y subrayar, es que no hay de parte de quienes tienen que conducir a la población en determinada dirección, un énfasis suficiente en cuáles serían las cuestiones a prestarle atención para producir un determinado efecto".

"Cuando no se marca en qué dirección se espera la conducta de los otros, cuando se subraya la idea de que la responsabilidad recae en el individuo, tenemos un problema en términos de población. Puede conseguirse en poblaciones que, por su historia particular, tienen un tipo de disciplina particular, como Japón. En el caso de un país como Argentina, que no ha atravesado ni grandes catástrofes colectivas, ni guerras en el continente, es poco probable. Otra cosa que remarco, y que es responsabilidad de las autoridades, es el hecho de comportarse como tratando de satisfacer las expectativas de la población. Es decir, funcionan renunciando a conducir y dejándose conducir por las expectativas de la población. Ni siquiera me refiero a manejos de grupos de interés económicos, sino que se dejan conducir por encuestas", amplió la profesional.

DISTANCIAMIENTO01.jpg

Germain planteó un ejemplo que aborda con sus alumnos y está referido a una famosa frase del primer ministro ingles, Winston Churchill, quien durante la Segunda Guerra Mundial les dijo a los ciudadanos "que no tenía nada bueno para prometerles. 'Sangre, sudor y lágrimas', esa fue la frase. Les señaló que iba a hacer todo lo posible pero que no garantizaba la vida de nadie. Esa forma de conducir pone al otro en la situación de entender la gravedad de la circunstancia. Lo preocupante es que durante toda la pandemia, salvo al principio, no se condujo marcando la gravedad de la circunstancia".

La docente asegura que esa circunstancia se trató de "un problema de estrategia de comunicación" y que lo que se debió haber hecho era "acompañar en la gradualidad de las indicaciones que das, la gravedad de la situación. Así, no se acompañó correctamente el ciclo de la pandemia".

Germain dijo que las distintas gestiones de gobierno debieron haber conducido "marcando más una posición pesimista y de incertidumbre" respecto de la pandemia y que esa situación no se dio "porque hubo temor a hacerlo".

DISTANCIAMIENTO02.jpg

La psicóloga graficó la situación con una película de terror: "Para asustar al público uno no puede mantener el mismo nivel de miedo, porque no se puede. El susto es un efecto, entonces en una película tenés que modular el momento en que asustás, cuánto y cómo. En la pandemia, lo que no hubo fue una correcta modulación de la marcación del pesimismo. En un determinado momento se aceptó la expectativa positiva de abrir cosas. Y no era el momento".

Por otra parte, aseguró que los gobiernos tenían una alternativa a las flexibilizaciones que se dieron y que consistían en "cortar por períodos más cortos con encierros más restrictivos, con lo que se cortaba el ascenso de la curva y volvías a salir. Pero la situación de entrar y salir, requiere que la posición de autoridad de quien gobierno esté intacta. Eso se perdió durante el proceso. No tenemos hoy autoridades que puedan imponer. Se perdió porque no se logró efectivamente sostener la fiabilidad de la posición de la autoridad".

DISTANCIAMIENTO04.jpg

¿La población entró en un estado de rebeldía? La pregunta tiene varias aristas y Germain sostiene "que hay historias de las poblaciones que moldean modos de comportamiento. Las poblaciones no son todas iguales". Acota que la historia argentina es mucho más autónoma frente a la autoridad que en otros lugares, y pone como ejemplo a Chile. "Tenemos una historia de mucho más resistencia frente a la autoridad. Hay una historia cercana donde hay una desconfianza interna sobre la autoridad que implica que uno tiene que tener un modelo de gobernar que no es el mismo de China, o Corea. Pero Corea pasó por guerras horrorosas y tiene un nivel de disciplinamiento, como lo tiene China, Japón o Rusia, algo que no tenemos. Nosotros durante la dictadura tuvimos una historia de resistencia, otros países no", explica en detalle.

También fue consultada sobre si existe un alto grado de individualismo en la población y que, de alguna manera, quedarían reflejadas en las actitudes del fin de semana. Allí explica que "es cierto que tenemos una historia de tres olas neoliberales en la historia reciente argentina que enfatizaron el individualismo, sumado a la historia de una población que ya no es dócil. Eso da como resultado que no tengamos respuestas disciplinadas frente a situaciones que lo exigen. Así, como hay gestos de mucha solidaridad, hay un componente de que lo que uno hace no afecta al otro. Se abona que si se hacen las cosas con cuidado no se contagia a nadie".

Más allá de mostrar su preocupación porque la pérdida de la autoridad "sea difícil de recuperar", Germain asegura sin dudar que hay un desgaste político por el mal manejo de las estrategias comunicacionales. Y allí recurrió una vez a los ejemplos y se refirió a la vacunación contra el coronavirus en el horizonte cercano de los argentinos. "Se hizo el anuncio y después vendrá el dispositivo para que la vacuna llegue a la población. Y ese evento es terriblemente delicado, y hay que organizarlo muy bien. Es una situación muy frágil y es susceptible de cualquier cosa. Allí es muy importante que la autoridad tenga en claro que no puede fallar. Se debe evitar una fractura en la confianza de quienes gobiernan", explica.

DISTANCIAMIENTO05.jpg

-Sobre lo que pasó con las hinchadas de Central y Newell's, donde hubo grandes aglomeraciones, ¿hacés la misma lectura general?

- Ahí me parece que hubo poco manejo de parte de las autoridades territoriales. La intendencia o la provincia debieron alertar a las autoridades de los clubes para que muestren a figuras o referentes de ambos lados a enviar mensajes para que no haya aglomeraciones. Y no se hizo. Si se sabe que va a haber gente que va a querer ver a su equipo, que hace mucho que se está esperando ver a sus jugadores. Lo que creo es que hubo poca capacidad de anticipación. Es lo mismo que pasó con la gente que fue a las islas. No hay que ser un genio para saber qué ciertas cosas van a pasar".

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario