Un festival online con el joven cine de Europa
El Encuentro de Cine Europeo siguió adelante a pesar de la pandemia y su tradicional propuesta celebra 16 años, esta vez desde casa.

Sábado 02 de Mayo de 2020

El Encuentro de Cine Europeo se adaptó a las circunstancias impuestas por el aislamiento y la pandemia. Lejos de suspenderse, este ciclo que este año cumple 16 temporadas, está disponible online y con acceso gratuito en todo el país. El encuentro es coordinado por la delegación de la Unión Europea en Argentina y cuenta con el apoyo de las embajadas e institutos culturales de los estados miembro acreditados en Argentina. En esta ocasión, agrupadas bajo la temática “Jóvenes directores europeos”, participan producciones de Alemania, Austria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovenia, España, Francia, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumania y Suecia. Se puede acceder a los contenidos en www.cineueargentina.com/quedateencasa.

   Las primeras dos películas ya disponibles online son “A Ciambra”, de Italia, y “Los soñados”, de Austria.

“A Ciambra”, de Jonas Carpignano, es un relato con una estética inspirada en el neorrealismo de su país de origen que acompaña el paso de la adolescencia a la adultez de Pio, un chico de la comunidad gitana de A Ciambra.

Allí la familia es lo primero y así lo ve Pio, de 14 años, cuyo modelo de conducta es su hermano Cosimo. Cuando éste va a la cárcel, Pio ve la oportunidad de demostrar su valor proveyendo a la familia de peligrosas maneras, que lo pone al margen de la ley.

   “Los soñados”, de Ruth Beckermann, es una película “de amor y de odio, de palabras adecuadas y equivocadas”, según se adelanta. Los protagonistas son la poeta y escritora Ingeborg Bachmann (1926-1973) y su colega de origen rumano Paul Celan (1920-1970), que se conocieron en la Viena de la posguerra, y con un guión que parte del intercambio de cartas entre ambos.

La singularidad del filme es que es un cruce entre ficción y documental en el que “los actores leen las cartas que oscilan entre la pasión, el miedo a la pérdida, el embeleso y el sobresalto, la cercanía y la extrañeza, estados que transitan los intérpretes mientras se divierten, pelean, fuman, conversan sobre tatuajes y música”.

   Mariana Barceló es desde hace dos años la productora general convocada por la delegación de la Unión Europea, organizadora del encuentro. Barceló, que presentó la propuesta en Rosario en la edición de 2018, contó cómo se transformó el ciclo y adelantó que a mediados de mes se irán agregando películas de distintos países y este miércoles, a las 20, habrá una charla por Zoom con Fernando Juan Lima, presidente del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

   —¿Cómo se transformó el encuentro de cine europeo a través de 16 años?

   —Hace dos ediciones que, con la llegada de una nueva embajadora a la delegación de la Unión Europea en Argentina, Aude Maio-Coliche, se le empezó a dar una única imagen y línea de comunicación. Hasta el 2017 era simplemente un paquete de películas de directores europeos que viajaba por la Argentina, pero a partir de 2018 empezamos a trabajar en la estructura de encuentro, para construirle una identidad. Este encuentro tiene la particularidad de empezar en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y luego viajar por al menos diez ciudades del interior del país, llevando muy buen cine a ciudades que no reciben la cantidad de actividades que suele recibir la Ciudad de Buenos Aires.

   —¿Cómo fue la respuesta del público?

   —En la parte que llegamos a hacer presencial, la respuesta del público fue magnífica. Sólo en la Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires tuvimos más de 2 mil espectadores en siete salas reconocidas del circuito, el CCK, Sala Leopoldo Lugones, Manzana de las Luces, Cine Amigos del Bellas Artes, Alianza Francesa, Instituto Italiano de Cultura y Cine Teatro York, de Olivos. Con la nueva versión online nos vamos sorprendiendo día a día, por el momento tenemos sólo 2 películas online, pero estamos trabajando en sumar unas cuantas películas más y en tres días tuvimos más de 600 clicks en los links.

   —¿De qué manera afectó el encuentro la pandemia de Covid-19?

   —El Covid-19 nos impidió realizar las funciones que teníamos programadas en muchas ciudades más de Argentina hasta fin de junio. Llegamos a ir a San Juan y Resistencia, donde también la respuesta fue altamente positiva, pero Tucumán, Rosario, Córdoba, Salta, La Rioja, Neuquén, Ushuaia, Bahía Blanca y Santa Rosa nos quedaron en el tintero. Por eso decidimos reinventarnos y armar una propuesta que se está enriqueciendo poco a poco.

   —¿Cómo se eligen las películas que participaron del encuentro?

   —Este año la temática fue “Jóvenes directores europeos” y fue elegida en las reuniones que tienen en conjunto la delegación de la Unión Europea en Argentina con los consejeros culturales de los estados miembro participantes. Son los países quienes nos aportan las películas dentro de la temática y dentro de determinadas condiciones que incluyen que sean actuales y premiadas, entre otros requisitos. Además, todas las películas están íntimamente relacionadas con problemáticas actuales de todas las generaciones y no sólo las nuevas.

   —¿Las películas que participaron a través de los años reflejaron problemáticas de Europa, como la inmigración, el tráfico de personas, el narcotráfico?

   —Siempre se elige un hilo conductor o temática, con géneros variados. El año pasado fue “Europa hoy” y este año es “Jóvenes directores europeos” y como son películas actuales, representan las problemáticas de Europa. El Encuentro de Cine Europeo tiene como uno de sus objetivos la divulgación de la realidad europea a través del cine para favorecer el intercambio y el enriquecimiento mutuo.

   —¿Qué encuentros similares a este existen en Europa que reflejen la producción del cine de Latinoamérica?

   —En Europa existen muchísimas movidas culturales de intercambio en cine, teatro, artes visuales. El público es muy abierto a las propuestas que vienen de otros continentes y están ávidos de aprender. Yo soy argentina pero viví cinco años en París y puedo decir que siempre sentí una gran apertura y curiosidad a lo que yo podía aportar de nuevo siendo tanto latinoamericana como argentina.