Temor de que en Brasil ya comience la segunda ola de coronavirus
Nueve municipios, la gran mayoría del Norte y del Nordeste, muestran un aumento de los casos. El presidente Bolsonaro habló de "una segunda ola de pavadas"

Viernes 13 de Noviembre de 2020

Nueve capitales de estados brasileños registran un avance de contagios por coronavirus, según una encuesta del sistema InfoGripe, suscrita por el instituto Fiocruz con base en registros del Ministerio de Salud.

Su último boletín, referido a datos recolectados hasta el 31 de octubre, mostró que ocho de los municipios más amenazados se encuentran en las regiones Norte y Nordeste, el primero en el que el sistema de salud colapsó frente al Covid-19, entre abril y mayo. La excepción es Florianópolis. El aumento, según los expertos, podría derivar en la llegada de una segunda ola de la pandemia al país.

Al hacer referencia a este aumento de casos Covid-19, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, habló hoy de "una segunda ola pavadas". También afirmó que, en caso de que ocurra la segunda ola de contagios, "tenemos que afrontarla para que la economía no se quiebre para siempre".

Según la encuesta, se detectó una fuerte tendencia (superior al 95%) para el avance de la pandemia en la capital de Santa Catarina, en João Pessoa y Maceió. Hubo una probabilidad moderada de crecimiento (superior al 75%) de Covid-19 en Belem, Fortaleza, Macapá, Natal, Salvador y São Luis.

"Son ciudades en las que hay un avance sostenido, y que se ha mantenido, en casos de coronavirus", advierte Marcelo Gomes, coordinador de InfoGripe. "No estamos seguros de la existencia de una segunda ola, pero es una posibilidad que debería servir de alerta a las autoridades locales para repensar o revertir las políticas de flexibilización".

Como no se sabe cuánto dura la inmunidad, una persona que ya ha sido infectada podría volver a ser víctima de la pandemia. Por lo tanto, según Gomes, tiene sentido que las regiones más vulnerables observadas en la investigación sean aquellas donde hubo más infecciones en los primeros meses de la pandemia en Brasil.

Un agravante son los índices socioeconómicos de las capitales con nuevos casos, que son más frágiles que los observados en el Centro-Sur del país. Como un gran porcentaje de la población tiene bajos ingresos, pocas personas pueden incorporarse al teletrabajo y las políticas de aislamiento social no tienen tanto éxito.

Según Gomes, Florianópolis fue la única capital brasileña donde no hubo período de estabilización después del pico de la pandemia. Los casos volvieron a crecer poco después, probablemente debido a la desmovilización de la población. Peor aún, también fue una de las ciudades con menor número de personas infectadas por cada 100.000 habitantes, lo que significa que muchas personas no tuvieron contacto con el coronavirus.