Martes 05 de Mayo de 2020
El espíritu solidario de Carlos "Bocacha" Orellano fue reivindicado hoy por sus familiares y amigos con la organización de un locro para "los chicos del barrio", como decía el joven cuando expresaba su deseo de tener un merendero, que no pudo cumplir debido a que su vida encontró un final trágico hace dos meses cuando fue hallado en el río Paraná, cuya causa judicial quedó en pausa por la cuarentena.
El día martes 5 de mayo no fue elegido al azar, ya que hoy Carlitos estaría cumpliendo 24 años, y por haber sido un joven alegre y muy querido por mucha gente organizaron este acto solidario para recordarlo.
Los colores de Central atravesaban la escena por el profundo sentimiento canalla que expresaba "Bocacha", por eso varios tapabocas tenían el escudo de la entidad auriazul, como así los colores de una de las banderas ubicadas frente a su domicilio y varias indumentarias distintivas que utilizaban amigos y familiares.
También distinguió el encuentro la disciplina ciudadana de todos aquellos que concurrieron con sus recipientes a llevarse su porción de locro, manteniendo el distanciamiento social y portando los tapabocas obligatorios por la pandemia del coronavirus, cumpliendo así con las recomendaciones que la propia familia Orellano había formulado en la previa.
"La familia y los amigos queríamos hacer esta olla solidaria, recordándolo, conmemorando lo alegre que era y que siempre estuvo para el otro. Su sueño era tener un merendero, entonces se nos ocurrió hacer esto, para recordarlo de la mejor manera", comentó Noelia.
Los amigos contaron que Bocacha siempre hablaba de hacer cosas para ayudar "a los chicos del barrio que se criaron con él", dijeron.
El locro solidario se pudo plasmar gracias a la ayuda de muchas personas, el Banco de Alimentos y de la Parroquia María Reina, la que también dispuso de los elementos indispensables para la elaboración.
El fallecimiento de Carlos Daniel Orellano se produjo el pasado 24 de febrero, cuando el joven había asistido a bailar al boliche Señor Ming en la Estación Fluvial, pero luego de una incesante búsqueda por parte de la familia y amigos el cuerpo de "Bocacha" apareció sin vida en el río Paraná tres días después.
A partir de ese momento comenzó una investigación judicial que aún no resolvió la causa.