Martes 14 de Abril de 2020
La chica del inmueble de Brown al 1800 que junto a su novio fue a la cárcel por violar el aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus, recuperó la libertad y aseguró que son falsas las denuncias sobre supuestas reuniones y fiestas que organizaron en el departamento durante la cuarentena. "Solamente fuimos a buscar comida y ropa, nada más", dijo, tras manifestar que ambos se encontraban cumpliendo el aislamiento en la casa de sus suegros.
"Están las cámaras que nos muestran a nosotros dos, de los días de las reuniones que supuestamente hicimos. Necesito que muestren esas filmaciones, estoy ciento por ciento segura que eso no pasó", dijo Camila, quien aseguró que la última vez que compartieron una reunión social con amigos fue "un mes antes de la cuarentena, que Andrés invitó a dos amigas en la terraza, un rato, de día".
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"Nunca hubo fiestas, nunca hubo reuniones, nunca hubo diez personas, eso es totalmente mentira", sentenció.
La chica contó que decidieron pasar la cuarentena en Moreno y el río, donde está la casa de los padres de su novio, quienes planearon viajar a Brasil durante marzo y abril. Aclaró que ella cuenta con un permiso laboral: "Cerró el gimnasio donde trabajaba y empecé a trabajar en la verdulería de mi papá", dijo.
Afirmó que su pareja fue cuatro veces al departamento de Brown al 1800, a buscar comida, ropa y algunos elementos. "Una vez lo acompañé yo, fueron cuestión de minutos, fuimos a buscar cosas y volvimos al departamento donde estábamos haciendo la cuarentena".
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Luego llegó la denuncia de la vecina. "Andrés habló con la mujer de la inmobiliaria y le dijo que él no estaba haciendo la cuarentena ahí y que fue a buscar comida y ropa, nada más", dijo.
Finalmente el pasado jueves sus suegros anticiparon el regreso de Brasil y esa misma noche, según contó a El Tres, regresaron al departamento de Brown al 1800 para continuar allí la cuarentena. El viernes se presentó la Policía y ambos fueron detenidos y trasladados a la comisaría 2ª.
"Nunca había pisado una comisaría", dijo Camila, quien también se quejó de las condiciones de salubridad en la que pasaron los tres días de detención.
"Estábamos con un chico que robó, con detenidos que violaron la cuarentena y que a las horas se volvían a sus casas, y nosotros no", contó, además de remarcar: "Los policías nos decían que no podían creer que estuvimos tres noches. Nos dijeron que a lo sumo teníamos que estar ocho o doce horas, y nosotros fuimos a la cárcel con presos, con una higiene impresentable, era asqueroso".
Aseguró que había "orinado y defecado en un baño sin luz ni agua, el piso sucio, no había distanciamiento social, no nos dieron barbijos y no nos pusieron alcohol en gel".
Camila dijo que evalúa demandar a la persona que los denunció.
Ella recuperó la libertad sin ser imputada, pero el fiscal Gustavo Ponce Asahad sí imputó por teleconferencia a su pareja. La jueza le exigió una caución de 20 mil pesos y la constitución de un nuevo domicilio para cumplir con el aislamiento.