Martes 14 de Abril de 2020
El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, otra vez despertó una polémica tras sostener que para contener el avance del virus en un futuro pondrán una faja en las puertas de las casas de quienes regresan a la provincia para que todos los vecinos sepan que no pueden salir de la casa. Después del criticado episodio en que echó de Jujuy a 61 inmigrantes obligándolos a subir a un micro rumbo a la Ciudad de Buenos Aires, el mandatario volvió al centro de las críticas al anunciar que en un futuro, cuando se implementen los test rápidos de coronavirus, van a llevar a cabo un medida única en el país: fajar a las puertas de las casas de quienes pueden ser potenciales portadores del virus.
También aseguró que les hará un monitoreo a través de una aplicación telefónica y se controlará el cumplimiento con visitas diarias y sorpresivas. Morales buscará implementar esta modalidad una vez que los test rápidos lleguen a la provincia de jujuy. “Le vamos a decir a los vecinos de la cuadra y de la manzana que esa familia está en cuarentena”, afirmó.
El gobernador detalló cómo se iba a continuar trabajando con respecto a la pandemia, que en un tiempo no muy lejano cuando la persona llegue a su casa le harán un test rápido, luego otro a los 7 días y si los dos test da negativo, le levantará la cuarentena. "Mientras tanto, van a estar en cuarentena todos los miembros de la familia. Y les vamos a poner una faja en la casa. Y le vamos a decir a los vecinos de la cuadra y de la manzana que esa familia, la familia Pérez, García, Morales o la que fuera, está en cuarentena. Y que, si sale, puede contagiar a alguien. Va a haber un control social”, sentenció.
La medida fue criticada por varios jujeños por ser estigmatizante y por violar el derecho a la privacidad de los pacientes. Hasta el momento quienes ingresan a Jujuy deben hacer una cuarentena en hoteles.