Sábado 31 de Octubre de 2020
La costa de Rosario recuperó su impronta este sábado con la vuelta de la actividad náutica, que había sido restringida por razones vinculadas a la pandemia de coronavirus. Gran cantidad de kayaks y otras embarcaciones a motor hicieron del río una postal que se había perdido desde principios de año, cuando el calor aún no terminaba de desparecer. El dato a destacar fue que los rosarinos respetaron las medidas de distanciamiento y el uso correcto de los tapabocas.
Desde temprano, aquellos que tenían el kayaks, piraguas o embarcaciones a motor en las guarderías del paseo ribereño de la zona norte llegaron para trasladarse hacia la costa para comenzar a disfrutar de una jornada a pleno sol, ideal para navegar un rato y aprovechar la fuente de vitamina D, algo tan necesario para contrarrestar los efectos del coronavirus. Tampoco faltaron los amantes del surf paddle o el mismo windsurf.
Muestra de ello fue la cantidad de gente que se podía apreciar en la Rambla Cataluña, con sus botes en la orilla del río y aquellos que habían optado por cruzar a las islas frente a Rosario. Otros, en cambio, pudieron botar sus lanchas a motor y disfrutar del charco marrón como hacía tiempo no lo hacían.
De acuerdo a lo que pudo observar La Capital, los rosarinos allí presentes respetaron el correcto uso del tapabocas a lo largo y a lo ancho de la costa. En síntesis, una jornada a pedir para disfrutar del río Paraná.
Además, otro dato es que muchos aprovecharon para utilizar las bicisendas y hacer un poco de ejercicio físico, ya sea solos o acompañados en grupo de amigos. Mientras tanto, otros se animaron y disfrutaron de la playa, aunque no hubo aglomeraciones considerables a la hora de preservar los cuidados propio de la pandemia de coronavirus.