Los 14 puestos de venta de pescados de La Florida sufren la cuarentena
"Necesitamos que la gente sepa que estamos trabajando y con buenos precios", dijo el titular de uno de los comercios que sufre por la pandemia

Lunes 06 de Abril de 2020

El impacto económico de la pandemia del coronavirus impacta con dureza en los diferentes sectores productivos. Y los pescadores que tienen sus locales en La Florida no son la excepción. Porque pese a que están exceptuados del aislamiento social obligatorio por ser un rubro alimenticio, la imposibilidad de circulación del público que habitualmente concurre a sus comercios los dejó prácticamente al borde del quebranto.

"Vivimos el día a día. Está muy difícil porque la cuarentena nos dejó prácticamente sin gente", sintetiza Julio Collado cuando LaCapital le pregunta cuál es la situación en la que están los 14 puestos dispuestos en la costanera rosarina, ubicados estratégicamente cuando la vida transita la normalidad, pero aislados de los clientes en tiempo de pandemia.

Julio Pellegrini, otros de los titulares del sector, sostiene que ellos necesitan que los rosarinos puedan acercarse a sus comercios "siempre respetando las medidas preventivas sanitarias, pero que sepan que estamos 12 horas desde las 7 de la mañana", detalla.

Ambos vendedores coinciden en que la cuarentena los dejó prácticamente sin venta, "y si bien a los clientes de siempre le tomamos los pedidos en nuestros teléfonos particulares para después llevarle la mercadería en nuestros vehículos, necesitamos de manera indispensable que la gente pueda acercarse a nuestros locales para poder sostenernos y ofrecer el servicio que siempre dimos", dijo Pellegrini.

Vivimos el día a día. Está muy difícil porque la cuarentena nos dejó prácticamente sin gente"

Collado aprovechó el contacto para hacer conocer los precios que tienen los 14 locales ubicados en La Florida, ofreciendo una amplia gama de posibilidades en una importante variedad de pescados, no sólo en piezas sino también en empanadas y milanesas.

"Hay bogas de 150 pesos el kilo, y en piezas grandes, de alrededor de cuatro kilos, el valor por kilo es de alrededor de 180 pesos. Sábalos desde 100 pesos, variedad de frituras de armado, patí y moncholos a 150 pesos el kilo, Surubí y dorado desde 200 pesos el kilo", enumera.

Con respecto a la pronunciada bajante del río, los comerciantes afirman que no deja de ser un inconveniente, no obstante sostienen que en este contexto el problema no es la provisión de piezas sino la venta de las mismas por la cuarentena. "Por ser Semana Santa nuestros locales estarán abiertos hasta el domingo inclusive", concluyó Pellegrini.