Martes 07 de Abril de 2020
Guillermo Gómez y Romina Renaudo, llegaron a las paradisíacas playas de Tailandia el 6 de marzo para pasar su luna miel. La pareja de comerciantes de barrio Echesurtu contrajo matrimonio en diciembre, pero armar el viaje al sudeste asiático les llevó más de un año. La pandemia del coronavirus los sorprendió en pleno descanso y los dejó varados en Bangkok, la capital del país, sin poder regresar a Argentina. Como mínimo deberán quedarse allí hasta el 18 de abril que es la fecha en la que el aeropuerto local volvería a funcionar normalmente ya que hoy la aeroestación está cerrada.
Guillermo contó a La Capital vía WhatsApp los difíciles momentos que deben atravesar en ese lugar. Dijo que está junto a otra pareja de rosarinos con los que comparten el alquiler de un departamento y demás gastos, mientras aguardan una solución de las autoridades argentinas. "Somos austeros, cuidando el mango porque no sabemos hasta cuándo durará esto. Además, estamos guardando cuarentena porque en Tailandia está difícil", dijo.
“La embajada nos dijo que habría una ayuda. Completamos unos formularios, pero prácticamente tenés que demostrar indigencia, que no tenés a nadie que te ayude en Argentina. Es prácticamente imposible una ayuda de parte del gobierno”, expresó, entre amargado y decepcionado.
-¿Cómo empezó toda esta historia en Tailandia?-
- El 6 de marzo llegamos de luna de miel. Romina está embarazada, en ese momento cursaba la octava o novena semana. Estaba todo tranquilo en Argentina y acá. Al principio dudamos en hacer este viaje, pero al final lo hicimos porque en Tailandia estaba todo tranquilo y en Argentina no se había detectado ningún caso de coronavirus. Decidimos volver cuando aparecieron los primeros casos en Argentina. Pero la aerolínea, Ethiopian Airlines, nos quiso cobrar 100 mil pesos. Teníamos fecha de regreso para el 30 de marzo, y nos adelantaban el vuelo para el 27, cobrándonos ese dinero. Hablando con la familia y amigos, nos recomendaron que nos quedáramos hasta el 30 para no gastar ese dinero. Al fin y al cabo eran sólo tres días. A todo esto, la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil) había autorizado a Ethiopian a volar hasta Argentina hasta el 30; de ahí en más no volaba más. Igual nos quedamos tranquilos.
- ¿Cuándo se complicó todo?-
- Llegando a esa fecha, Argentina ya había cerrado las fronteras y la aerolínea nos dejaba llegar hasta Brasil. Aceptamos ir hasta Brasil, con destino final San Pablo. El 30 de marzo llegamos al aeropuerto, hicimos el check in y cuando íbamos a abordar, la compañía no nos permitió subir porque - adujeron- Brasil no aceptaba tener pasajeros en tránsito. Como nosotros nos íbamos a quedar en San Pablo para luego cruzar la frontera en forma terrestre y Brasil no nos aceptaba, la aerolínea no nos autorizaba a subir al avión en Tailandia.
- ¿Cuántos argentinos hay en esta situación y qué sucedió luego?
- Somos alrededor de 400 argentinos varados en Bangkok. Seremos unos 40 rosarinos en total. Cada uno empezó a arreglárselas por su cuenta. Hicimos un grupo de WhatsApp. Fuimos a la embajada. Nos dijeron que organizarían un vuelo charter para el 10 de abril. Pero que no había nada garantizado. Lo cierto es que este lunes nos desayunamos con que el vuelo charter no se iba hacer. El aeropuerto de Bangkok está cerrado hasta el 18. Estamos sin nada, sin ninguna novedad. La embajada no soluciona nada. La aerolínea está dispuesta a volar pero a partir del 18, antes imposible. Argentina tiene que abrir las puertas. Es el único país que no permite regresar a sus ciudadanos. Nos dejaron acá.
- ¿Cómo reaccionaron después de esa novedad?-
- Cada uno se las arregla como puede. Alquilamos un departamento con otro grupo de rosarinos. Pero estamos a la deriva. Con mi mujer teníamos los controles médicos y los perdimos todos. Se perdió la posibilidad de hacer la trasnucal que era lo que más queríamos hacer. Sinceramente, estamos asustados. No sabemos qué sucederá. No tenemos fecha cierta de regreso. Estamos a la deriva. Lo último que nos dijeron es que nosotros no somos prioridad para el gobierno. Que hay otros que tienen que volver antes que nosotros, y que nos las arreglemos.
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- ¿Cómo se organizan en el día a día?-
- Estamos con unos chicos rosarinos que están igual que nosotros. Ellos son profesionales de la salud, trabajan en la parte de psicología. Cuidamos el mango a full, porque no sabemos hasta cuándo puede durar esto. Estamos siendo muy austeros. Vamos al supermercado una vez cada tanto. Tratamos de cocinar nosotros, de ahorrar lo máximo posible. Estamos haciendo cuarentena porque en Tailandia se está poniendo difícil. Nos estamos cuidando por nuestra salud.
- ¿Recibieron algún tipo de ayuda o contención en la embajada?-
- La embajada nos dijo que habría una ayuda. Nos pidieron llenar formularios, pero tenés que demostrar que no tenés a nadie que te ayude en Argentina. Es prácticamente imposible una ayuda de parte del gobierno. Planteamos que por lo menos no nos cobren el 30 por ciento del impuesto al turista. Nos dijeron que todo se hablará, pero la ayuda no llega.