Lunes 20 de Abril de 2020
A pesar de que el planeta aprovechó los beneficios de un medio ambiente más limpio por el freno en las actividades humanas durante el brote de coronavirus Covid-19, la experta ambiental Jane Goodall teme que el comportamiento de la sociedad vuelva a ser "como siempre" cuando termine la pandemia.
La famosa primatóloga expresó su deseo de que la gente sea más inteligente y viva una vida feliz sin dañar el medioambiente y los animales que viven en él. "Tenemos que aprender a arreglárnosla con menos", dijo Goodall, quien comenzó su celebrada carrera como investigadora pionera con chimpancés en África hace más de 50 años. Goodall trabajó por décadas en conservación, bienestar animal y temas ambientales.
La científica ha impulsado a los jóvenes desde 1991 para convertirse en guardianes de sus comunidades a través de su programa Roots & Shoots, que opera en 60 países. Normalmente Goodall viaja 300 días al año para apoyar sus causas, pero ahora ha estado ocupada dentro de la casa de su familia en Bournemouth, Inglaterra, para cumplir con el distanciamiento social. "Es más cansador que viajar", aseguró.
Goodall, de 86 años, presenta su nuevo documental "Jane Goodall: The Hope", que se estrena el 22 de abril en National Geographic y Nat Geo Wild, además de las plataformas de streaming Disney Plus y Hulu.
"Ojalá que emerjamos más sabios", dijo sobre la eventual salida del aislamiento. Sostuvo que "habrá una mayor conciencia sobre cómo nos provocamos esta pandemia" y expresó que su esperanza es "que haya una oleada de suficientes millones de personas que nunca han respirado aire limpio en las ciudades, que nunca habían podido ver el cielo de noche y verlo despejado con estrellas brillantes".
"Espero que haya muchos de ellos para eventualmente obligar a las grandes empresas y a los políticos a... dejar de hacer las cosas como siempre. Pero el miedo que es que hay tantos líderes en el mundo a quienes parece no importarle las futuras generaciones, que parece que no les importa la salud del planeta", expresó.
Expresó que la solución es "una manera diferente de pensar las cosas. Necesitamos darnos cuenta que el desarrollo económico ilimitado en un mundo con recursos naturales finitos y una población humana en aumento no puede funcionar".
"En algunos casos ya estamos usando recursos naturales antes de que puedan reabastecerse. Así que no podemos esperar sobrevivir muy lejos en el futuro a menos que hagamos un cambio. Tenemos que aprender a hacer las cosas con menos en las secciones más privilegiadas de la sociedad. La mayoría de nosotros tenemos mucho más de lo que necesitamos", dijo.