Lunes 25 de Mayo de 2020
Mientras Argentina espera con aislamiento el pico de la curva de coronavirus, Italia muestra la foto opuesta: bares abarrotados de jóvenes celebrando, playas y calles llenas de familias disfrutando. Pero en un video institucional de la región del Véneto salieron a advertir que el fin de la cuarentena total no significa que se haya decretado el final de la pandemia, y que lo principal para evitar un rebrote de Covid-19 es mantener los cuidados.
"Hace falta poco", dice una voz en off en el spot que muestra a un grupo de jóvenes brindando y festejando sin preocupaciones, donde deja en claro que un pequeño descuido puede ser el límite entre la salud y la enfermedad. Advierte que si hay un reborte "todo vuelve a cerrarse" y termina con imágenes de pacientes en terapia intensiva y una pregunta: "¿Happy hour?".
Las imágenes que se repitieron en Italia, con calles repletas de jóvenes celebrando el final de la cuarentena total, llegó a encender alarmas en el gobierno nacional. "Entiendo a los jóvenes, pero no podemos anular los esfuerzos hechos; si siguen así corremos el riesgo de no poder abrir las fronteras entre regiones", advirtió el ministro de Asuntos Regionales, Francesco Boccia, en una entrevista que publicó hoy el diario La Stampa.
Italia superó la barrera de los 230.000 casos y registró 92 fallecidos más (para alcanzar un acumulado de 32.877 fallecidos), una cifra que prácticamente duplica los 50 muertos del domingo pero que mantiene la tendencia a la baja en el número de víctimas mortales en el país, donde sembraron polémica los planes del gobierno de reclutar 60.000 voluntarios para recordar a la ciudadanía el cumplimiento de las normas durante la desescalada.
La idea del gobierno es reclutar voluntarios y desplegarlos en las calles de diferentes ciudades y localidades para recordar la obligación de cumplir con la regla de distanciamiento físico para evitar nuevos contagios. El ministro de Asuntos Regionales, Francesco Boccia, dijo que serán llamados "asesores cívicos", vestirán con ropa azul y su única arma será "la fuerza de la persuasión, la razón y su sonrisa".
Ante el aluvión de críticas y reacciones suscitadas, fuentes del Ministerio aclararon que no se trata "de ninguna vigilancia o de centinelas", ya que "no podrán pedir documentos" sino limitarse a informar a los cuerpos y fuerzas de seguridad en caso de incumplimiento de las normas de distanciamiento y de reunión.
Desde la oposición, el líder de la Liga, Matteo Salvini, defendió que "los italianos se merecen confianza y libertad", mientras que la líder de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, comparó los asistentes cívicos con "guardianes de la revolución". También le recomendó al gobierno de Giuseppe Conte "no tirar demasiado de la cuerda porque los italianos están cansados y enfadados".