Los Molinos

"Hay que analizar si habilitan fiestas de pocos jóvenes y con todos los protocolos"

Lo propuso Pablo Grgivevic, jefe comunal de Los Molinos, donde desactivaron una fiesta clandestina de unos 200 jóvenes en un campo

Martes 03 de Noviembre de 2020

El presidente comunal de Los Molinos, Pablo Grgicevic, propuso este lunes “analizar la posibilidad de habilitar encuentros de poca cantidad de jóvenes, con estrictos protocolos de prevención del coronavirus, en vez de tener estas fiestas clandestinas, que pueden terminar en una tragedia”, en referencia al festejo desarticulado este fin de semana por la policía provincial en un campo situado cerca de esa localidad santafesina del departamento Caseros, situada a 83 kilómetros al sudoeste de la ciudad de Rosario.

   El jefe comunal que cursó un cuadro asintomático de Covid en el inicio de la pandemia, se mostró preocupado por este tipo de comportamientos que, a la luz de los acontecimientos, resulta cada vez más difícil desalentar en toda la región a pesar de las recomendaciones para que no sucedan.

   “Es una realidad que se está dando en todas las localidades y que ya resulta imposible controlar”, dijo a La Capital el mandatario local para luego plantear la necesidad de “empezar a discutir con el gobierno provincial la forma de regular este tipo de encuentros para tener un control y evitar problemas mayores que pueden ocurrir” en la clandestinidad.

   En esa misma línea, Grgicevic insistió con que “la situación ya excede la capacidad de control del Estado, especialmente en los pueblos donde falta personal policial, tal es el caso de nuestra localidad, donde deberían haber por lo menos nueve efectivos y sólo hay cinco”.

   Desde esa óptica instó al gobierno sanatafesino a que “evalúe la posibilidad de autorizar la realización de encuentros para jóvenes que tranquilamente se podrían organizar en espacios públicos poniendo un límite de asistentes y respetando los protocolos de santidad para minimizar riesgos”.

   En ese sentido dijo que “todos los pueblos de esta región tienen predios disponibles en la zona del ferrocarril, que serían adecuados para la realización de reuniones sociales controladas para cierta cantidad de personas”.

   Asimismo, Grgicevic resaltó que “después de tanto tiempo de aislamiento no podemos desconocer que existe, especialmente en los jóvenes, la necesidad de juntarse, algo que seguramente se irá incrementando en esta época, más aún al empezar a descender los casos de Covid-19, lo que genera un cierto relajamiento social”.

   “Hay que buscar la forma la forma -enfatizó- de que los chicos puedan encontrarse con un protocolo a nivel local para evitar que ocurran este tipo de situaciones como tener que esconderse en un campo para hacer una fiesta clandestina con los riesgos que eso implica”.

Por su parte, la policía de Los Molinos desactivó este fin de semana una fiesta clandestina en un campo ubicado a pocos kilómetros del radio urbano y de la que participaron cerca de 200 jóvenes de la localidad y poblaciones vecinas, aunque, al menos hasta ahora, no fueron identificados.  Es que cuando los concurrentes se percataron de la intervención policial no tardaron en subir a sus vehículos para alejarse del lugar donde se convocaron con la finalidad de divertirse y pasar inadvertidos.

   Sin embargo, las luces provenientes de los autos y el alto volumen de la música terminaron por frustrar la estrategia trazada para evitar ser localizados en medio del divertimento.

   El detonador fue el llamado de un vecino al servicio de emergencia 911 para advertir sobre lo sucedido, lo que derivó en el accionar llevado adelante por personal de la Subcomisaría 1ª de Los Molinos.

   Los agentes llegaron al sitio indicado a las 3 de la madruga de este domingo para ponerle fin al evento prohibido, que se desarrolló en el monte de un establecimiento rural deshabitado.  El caso está en manos del fiscal del Ministerio Público de la Acusación de Casilda, Juan Pablo Bañar, quien inició actuaciones por violación a la normativa que establece las restricciones impuestas por el decreto de necesidad y urgencia que dispone el aislamiento o distanciamiento social, preventivo y obligatorio para contener y mitigar el avande de la pandemia de coronavirus.

   Hace dos semanas la policía de esta localidad del departamento Caseros también tuvo que actuar para terminar con un encuentro realizado en un domicilio particular donde había un centenar de jóvenes de distintas localidades, aunque sin registrarse situaciones como las descriptas.

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