PANDEMIA

Hablar con consonantes fuertes aumenta el riesgo de contagio del coronavirus

Un estudio constató que las palabras con "t", "p", "d" y "b" generan más aerosoles y esparcen más lejos el virus.

Sábado 24 de Octubre de 2020

La pandemia puso en alerta al mundo sobre formas de contagio de las enfermedades que, hasta la irrupción del coronavirus, eran minimizadas. La rápida aceleración de los contagios con el consiguiente peligro de colapso del sistema sanitario, obligó a recomendar, férreas medidas sanitarias para evitar que siga creciendo el número de casos positivos.

Si bien en un primer momento, los científicos no se ponían de acuerdo sobre cuál era la principal fuente de propagación del Covid-19, se demostró que las gotitas de saliva son una importante vía de difusión del virus. Por ese motivo, además de la porfunda higiene de manos, se aconseja el distanciamiento social y el uso de tapabocas

Estudios realizados por prestigiosos equipos médicos, y refrendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), demostraron que al besar, toser o estornudar una persona infectada puede propagar el Covid-19. También puede hacerlo al hablar: por eso se desaconsejan los contactos estrechos y hasta las conversaciones en elevado tono de voz.

peatonal 01.jpg

Una simple charla con un familiar, un amigo o un compañero de trabajo, si no se cumple con estas medidas de prevención básicas, implica un riesgo, más si uno de los dos está infectado y no lo sabe. Hay que tener en cuenta que el coronavirus se manifiesta de maneras muy diversas y una de ellas, muy extendida, carece de síntomas.

La OMS afirma que el virus "se transmite principalmente a través de contacto directo, indirecto (por objetos o superficies contaminadas) o cercano con personas infectadas a través de las secreciones de boca y nariz". Y advierte: "Las personas que están a un metro o menos de distancia de la persona infectada pueden contagiarse de covid-19”.

Se refiere a la transmisión del coronavirus a través de aerosoles y cuando esas gotas infecciosas están en el aire pueden entrar en la boca, nariz u ojos. El profesor de Química de la Universidad de Colorado Boulder, José Luis Jiménez, asegura que pueden permanecer suspendidos en el aire y seguir siendo infecciosos durante más tiempo.

video1.mp4

“Los aerosoles son como el humo del tabaco. Salen y se quedan flotando y pueden infectar si se los respira. Igual que la contaminación, se pueden depositar en tus pulmones”, explicó Jiménez, y recomendó que se extremen los cuidados con relación a la difusión de esas gotitas de saliva que se expelen en forma de aerosol en forma involuntaria.

Por eso se aconseja mantener un distanciamiento social de al menos dos metros, usar barbijo y mantener conversaciones sin elevar el tono de voz. No es una exageración, la recomendación se desprende de una investigación que constató que las palabras con las consonantes "t", "p", "d" y "b" generan y esparcen una mayor cantidad de microgotas.

El estudio fue realizado por los científicos Manouk Abkarian; de la Universidad de Montpellier, Francia: y Howard Stone, de la Universidad de Princeton, Estados Unidos. Sus resultados, publicados en la revista Physics, alertaron sobre el riesgo que implica usar ciertas palabras y el énfasis con el que se pronuncian.

"El habla es una vía potente para la transmisión viral en la pandemia de Covid-19. Es difícil desarrollar estrategias de mitigación bien fundamentadas ya que todavía no se ha visualizado ningún mecanismo de aerosolización en la cavidad bucal", se señala en las conclusiones del estudio, lo que resulta si se analiza la situación en forma intuitiva pero que fue demostrado con una cámara de alta velocidad que registró los aersoles.

video2.mp4

En uno de los videos que acompaña la investigación el sujeto de estudio pronuncia la sílaba "pa" y la filmación revela cómo se forma una película de saliva entre los labios, que luego se separa en una serie de filamentos que quedan tensionados. Por la fuerza del aire, en milésimas de segundos se desprenden y se rompen en una línea gotitas.

Este proceso, según el estudio, se repite en las consonantes oclusivas comunes -aquellas en las que el sonido se produce obstruyendo y luego liberando la salida del aire-, que son usadas en el 95% de los idiomas más hablados del mundo. En todas se da este paso de una ráfaga de aire a través de un espacio con estos filamentos de saliva.

No sucede lo mismo, por ejemplo, con la consonante "m" ya que buena parte del aire es exhalado por la nariz. Para los investigadores, la viscoelasticidad -propiedad de la saliva- es clave porque permite que estos filamentos se estiren mientras reciben el aire que sopla a través de los labios. Es decir, "toman impulso" para romperse en gotitas y salir despedidas.

Si bien el estudio sugiere el uso de un “bálsamo labial” para reducir la propagación del virus -se constató que atenúa la producción de gotitas-, la recomendación es el uso de tapabocas, mantener la distancia de 2 metros y hablar con un tono de voz bajo y pausado, con esos cuidados se minimiza el riesgo de contagio a través de los aerosoles.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario