Escándalo: el presidente echó a Ginés González García por vacunar a amigos del poder
El relato radial del periodista Horacio Verbitsky sobre cómo logró inmunizarse armó un revuelo, indignó y dañó al gobierno. Carla Vizzotti es la nueva ministra

Viernes 19 de Febrero de 2021

El presidente Alberto Fernández le pidió este viernes la renuncia al ministro de Salud, Ginés González García, tras un escándalo generado por la aplicación de la vacuna contra el coronavirus al periodista Horacio Verbitsky sin turno previo y en dependencias de esa cartera.

   El pedido de renuncia se formalizó a través del Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. La secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, hasta ayer segunda de Ginés, pasó a ser la nueva ministra, designada por el Presidente al caer la tarde en una reunión que ambos mantuvieron en la Casa Rosada. El resto de los integrantes del Ministerio continuará en sus cargos.

A las 21,20 González García publicó en su cuenta de Twitter la carta de renuncia que le envió al Presidente debajo de una declaración: “Expreso mi gratitud a la inmensa mayoría del Pueblo argentino por su compromiso y apoyo a las políticas que implementamos para reconstruir un sistema de salud federal, con más equidad, acceso y calidad”.

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“Con la vacuna no se jode”.

El Presidente le había pedido explicaciones a González García al mediodía en un acto en el que el mandatario había lanzado el Consejo Económico Social, en el Centro Cultural Kirchner. A esa hora, en los medios y en las redes escalaba el revuelo por los dichos de Verbitsky quien pocas horas antes, en su columna en El Destape Radio, contó que buscó vacunarse tras nueve contagios en su familia, uno de ellos fallecido.

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   “Decidí vacunarme. Me puse a averiguar en dónde hacerlo. Llamé a mi viejo amigo, Ginés González García, a quien conozco desde mucho antes de que fuera ministro”, relató el ex columnista de Página 12. “Me dijo que tenía que ir al hospital Posadas. Cuando estaba por ir, recibí un mensaje del secretario de Ginés que me dijo que iba a venir un equipo de vacunadores del Posadas al Ministerio y que fuera allí a darme la vacuna”, señaló antes de precisar que el turno para la segunda dosis lo tiene el 12 de marzo.

  Verbitsky agregó: “Como detalle de la experiencia, no sentí ningún dolor. No tuve ningún efecto secundario. Me habían dicho que se podía hincar el brazo y no pasó. Me dijeron que podía tener fiebre y no tuve. Que podía tener decaimiento y cansancio y no lo tuve”, dijo.

   En su relato, Verbitsky aseguró que cuando se fue a vacunar en el Ministerio le dijeron que también había pedido hacerlo José Antonio Aranda, uno de los accionistas del Grupo Clarín. “Pasó algo gracioso. Me entero estando allí de que iba a venir a vacunarse el número 2 de Clarín, Aranda, quien también se había comunicado para saber dónde se podía vacunar pero que no iba a ir ayer (por el jueves) porque Aranda planteó que quería no la vacuna Rusa sino la inglesa, la de Oxford AstraZeneca. Entonces él iba a ir el lunes”, dijo el periodista que concluyó: “Me causaba mucha gracia porque te demuestra que el virus no le hace asco a nada. Ni a un subversivo como yo ni a un conchudo como Aranda”.

  Tras los dichos, Aranda desmintió a Verbitsky en un texto de Clarín: “Lo voy a hacer cuando me llegue el turno”.

  El denominado escándalo del “vacunatorio vip” en el ministerio de Salud estalló poco días después que Perú atravesara una crisis institucional similar al confirmarse que más de 400 funcionarios políticos, entre ellos el expresidente Martín Vizcarra, se aplicaron la vacuna de la farmacéutica china Sinopharm antes que los profesionales de la salud.

  Tras la confesión de Verbitsky, trascendió que el canciller Felipe Solá, de 70 años, el senador Jorge Taiana, también de 70, y el diputado Eduardo Valdés, de 65, también recibieron la vacuna.

En el caso de Solá, el gobierno lo separó de los “vacunados VIP” porque recibió la dosis en el Hospital Posadas por pedido del equipo médico de la Cancillería, al ser integrante de población de riesgo y estar sometido a permanentes intercambios personales por su trabajo.

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A Taiana y Valdez, en cambio, se los bajó del avión y de la comitiva presidencial que parte mañana en visita oficial a México.

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Además de Verbitsky, Taiana y Valdez, la lista incluye a otras personas menos conocidas: Florencio Aldrey Iglesias, de 89 años, dueño del diario La Capital de Mar del Plata y de varios hoteles; Dolores Noya Aldrey (63), dueña de una radio en la misma ciudad; Lourdes Noya Aldrey (64); Salomón Schachter (94), reconocido médico; Seza Manukian (84), empresario, y Félix Guille (71), ejecutivo.

  Al parecer, las vacunas en el Ministerio fueron aplicadas por cuatro especialistas del Hospital Posadas, que concurrieron con una decena de dosis de Sputnik V al edificio de avenida 9 de Julio de Capital Federal mientras González García estaba de viaje por el interior del país.

  El operativo fue “ultra secreto”: los especialistas evitaron llegar al ministerio en autos oficiales y subieron a uno de los salones del segundo piso en el ascensor privado que utiliza el propio González García y los funcionarios de mayor jerarquía.

  En los últimos días trascendió que intendentes, legisladores, militantes y allegados al poder político en distintos lugares del país recibieron la vacuna pese a no estar dentro del grupo prioritario conformado por médicos, personal de la salud y ancianos.

  El gobierno viene siendo blanco de duras críticas por el lento operativo de vacunación. Hasta el momento Argentina recibió cerca de 1,5 millones de dosis, en su mayoría Sputnik V pero también AstraZeneca (marca Covishield, hecha en la India), insuficientes para inmunizar a una población de 40 millones de habitantes.