En el Reino Unido quieren que los oficinistas vuelvan a sus lugares de trabajo
El sector de servicios, el mayor de la economía británica, se recluyó en el teletrabajo y ahora resulta difícil hacerlo volver a las oficinas.

Domingo 12 de Julio de 2020

El Reino Unido aún está en plena pandemia de coronavirus, pero ha dejado atrás el pico de mediados de abril. Ahora se plantea la recuperación de la economía, y se encuentra con algunos escollos inesperados. Un llamamiento del primer ministro Boris Johnson para que los asalariados regresen a las oficinas para salvar a la economía es vista con cautela e incluso frialdad por empleadores y empleados, según un informe del diario Daily Mail. Muchos prefieren continuar con el “teletrabajo” o “home office”, algo que hundiría definitivamente, de continuar, al entramado de negocios del centro de Londres y otras muchas ciudades que viven de ofrecer servicios a los empleados de los grandes edificios de oficinas. Según datos de la Universidad Johns Hopkins, Reino Unido registra 290.502 casos y 44.883 fallecidos por Covid-19 desde el inicio de la pandemia. Pero claramente el pico de la curva pasó en abril y mayo pasados, cuando se registraban hasta 5.300 casos diarios a algo más de 500 en la actualidad.

   El primer ministro instó a las empresas a “volver al trabajo” en las oficinas para devolver la vida a los centros de las grandes ciudades, hoy en crisis por falta de clientes. Esto incluye a los clásicos pubs, donde los empleados consumían la tradicional cerveza del “after office” y los puestos de comida china o de las porciones de pescado y papas fritas en puestos callejeros, los restaurantes italianos y los locales de comida rápida. También, los kioskos y otros pequeños negocios céntricos, que hasta hace tres meses vivían del diario trajinar de los cientos de miles de empleados y otros clientes en los centros de las ciudades.

   Se dice que Johnson y sus ministros están horrorizados por el impacto que las oficinas vacías están teniendo en esa cadena comercial. Johnson, que el viernes se puso una máscarilla por primera vez en público y padeció un cuadro agudo de Covid-19, dijo: “Es muy importante que la gente vuelva a trabajar si puede hacerlo ahora”.

   Pero los empleadores que han pasado meses adaptándose al confinamiento dudan, y dicen que muchos de sus trabajadores no quieren volver. Los británicos se han adaptados demasiado bien al parecer al “teletrabajo”. Este resulta más cómodo y además se ahorra mucho dinero en traslados y comidas.

   Las empresas también se ahorran una fortuna en elevados gastos generales, como el alquiler de edificios de oficinas y las facturas de servicios, así como con los tickets para almuerzos que deben proveer a sus empleados. Por todo esto, en lugar de sumarse el pedido gubernamental de volver en masa a las oficinas, los grandes empleadores dijeron al Daily Mail que actuarán con cautela y mirando a los costos. La apertura de restaurantes y pubs fue saludada por la mayoría de la gente en Inglaterra, que en pleno verano disfruta de comidas y bebidas distanciadas socialmente. Pero esto ocurre en las zonas residenciales. Los negocios que dependen de que los clientes pasen por la puerta diariamente, como la antes repleta tienda de bocadillos Pret a Manger en el centro londinense, necesitan desesperadamente que los oficinistas vuelvan a sus escritorios.

   Mientras tanto, Gran Bretaña ha registrado 148 muertes de Covid-19 en las últimas 24 horas, más del doble el sábado pasado, y tres semanas después de que se permitiera la reapertura de los comercios en la primera gran flexibilización de la cuarentena. La cifra es más del doble de las 67 personas que murieron a causa del virus la semana pasada y más del triple de la de ayer, lo que eleva el total de muertes a 44.883 (según J. Hopkins) o 44.798 según las autoridades británicas. Otras 820 personas han dado positivo, lo que eleva el número total de infecciones a 288.953 según datos oficiales británicos o 290.502, según la universidad estadounidense.

   El gobierno se prepara para otra ola de Covid-19 en el próximo invierno, ya que los científicos tienen “pruebas contundentes” de que el virus sobrevive diez veces más en el frío que en el calor. Pero eso será más adelante. Por ahora, el gobierno de Johnson busca que los oficinistas retornen a las otrora bulliciosas calles de la City.