Domingo 07 de Junio de 2020
En el conocido como barrio Gran Toba de Resistencia, capital de Chaco, se detectaron hasta ayer 148 casos de coronavirus y 13 fallecimientos, entre los cuales se produjo hace unos días el de un reconocido músico, tenor y fundador del coro qom Chelaalapi, Juan Rescio.
"Ahora tenemos nueve internados, dos adultos mayores con factores de morbilidad con asistencia mecánica en el Hospital Perrando", indicó Carolina Centeno, subsecretaria de Salud Comunitaria, Entornos Saludables y No Violentos a cargo de la respuesta sanitaria en el barrio indígena.
El Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y el de Salud de Chaco lanzaron un control casa por casa y barrio por barrio en el conglomerado de viviendas del Gran Toba. Es que la muerte de Rescio, quien tenía 64 años y además de músico era cestero y alfarero, puso en guardia a las autoridades nacionales y provinciales sobre el estado sanitario de los qom mientras los indígenas reclaman participación activa en la lucha contra la pandemia.
Desde el gobierno nacional el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, destacó que "es evidente que el Estado tiene una deuda con las comunidades indígenas. Pusimos en marcha una línea específica de trabajo con las comunidades indígenas para asistirlas", en declaraciones a Télam.
"Es una línea de trabajo que articula con el Ministerio de Salud, el INAI y las provincias. En ese marco, esta semana se enviaron al Barrio Toba, unos 12.000 kilos de alimentos (aceite, arroz, fideos, leche en polvo, harina de maíz y harina de trigo) 26.000 litros de agua mineral, 4.000 frascos de repelente de insectos y 1000 bidones de lavandina de 20 litros cada uno. Además, 50 cajas de 12 envases y 30 bidones de 2 litros cada uno de alcohol en gel", precisó el ministro.
En tanto, en el mítico Impenetrable —unos 400 kilómetros al noroeste de la capital provincial—, asiento de cientos de comunidades qom y wichí, no hay contagios de coronavirus y la población cumple con el distanciamiento social, preventivo y obligatorio.
La subsecretaria Centeno resaltó que "tenemos 66 altas y un descenso en la velocidad de contagios, que siguen habiendo, pero no con la gravedad que podíamos esperar. Siguen siendo 13 fallecidos en lo que va de la epidemia".
Sin embargo, la aparición de casos y fallecidos por el coronavirus en el barrio en el que viven unos 8.000 vecinos qom impuso la necesidad de coordinar tareas entre los referentes del barrio y las autoridades que trabajan tres ejes: sanitario, alimenticio y seguridad, según dijo a Télam Laurita Pérez, a cargo de la comisión vecinal. Agregó que la población indígena es de por sí un grupo de riesgo "bastante importante. Hay gente con diabetes, tuberculosis, neumonía, chagas, problemas oncológicos, cardíacos, hipertensos y adultos muy mayores que alcanzan los 100 años pero se perdió la confianza y por eso se encerraban en sus casas".
La llegada del virus a las comunidades indígenas reinstaló, por otro lado, la necesidad de avanzar en la participación activa de los representantes indígenas en cualquier asunto que los involucre.