Miércoles 06 de Mayo de 2020
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó hoy que la pandemia del coronavirus es peor que el ataque contra Pearl Harbor y los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, a la vez que volvió a insistir en la necesidad de reabrir gradualmente la economía.
"Este es el peor ataque que jamás hayamos sufrido. Esto es peor que Pearl Harbor, peor que el World Trade Center. Y no debería haber ocurrido nunca", dijo Trump en la Casa Blanca junto a personal sanitario, al recordar ataque japonés de diciembre de 1941 que supuso la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial y a los atentados de septiembre de 2001 cometidos por Al Qaeda y en los que murieron más de 3.000 personas.
Tras compararlo con dos de los ataques externos más emblemáticos que haya sufrido el país, el mandatario cambió el tono y aclaró, de todas maneras, que el cierre de la economía y de la vida diaria "no es sostenible".
Además, Donald Trump dijo que le gustaría "que las escuelas reabran lo antes posible", pese a que la pandemia sigue avanzando a paso sostenido en el país, que desde hace semanas se convirtió en epicentro mundial de la Covid-19 con más 1,2 millones de casos y casi 73.000 muertes, según el recuento de la Universidad Johns Hopkins.
El ambiguo discurso de Trump se produjo en un momento en que más de la mitad de los Estados del país comenzaron a levantar de forma paulatina las medidas restrictivas impuestas para frenar el brote. "No creo que la gente lo soporte. No creo que el país lo soporte. No es sostenible", justificó el mandatario.
Desde el inicio de la crisis sanitaria, Trump se mostró ansioso por relanzar la economía de Estados Unidos, cuyos buenos indicadores —con los que contaba el mandatario en busca de su reelección en noviembre— se desplomaron por el impacto provocado por la pandemia.
Por eso, pese a las recomendaciones de los expertos médicos, Donald Trump instó a los gobernadores a retirar las medidas anticrisis y reactivar cuánto antes sus Estados, una iniciativa emprendida por varios de su correligionarios como el gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis.
En cambio, el mandatario de Nueva Jersey, Phil Murphy, anunció hoy que extenderá por un mes la declaración de emergencia sanitaria dado los crecientes números de infectados y muertos.