Domingo 12 de Abril de 2020
El ministro del Interior turco, Süleyman Soylu, renunció debido al fracaso del confinamiento de fin de semana anunciado el viernes, dos horas antes de su entrada en vigor, que propició que unas 250.000 personas salieran apresuradamente a la calle para aprovisionarse.
“La responsabilidad por la aplicación del confinamiento de fin de semana para prevenir la epidemia es absolutamente mía en todos su aspectos”, explicó Soylu en un comunicado difundido en redes sociales.
“Las imágenes que se han dado en las primeras horas no se corresponden con un proceso perfectamente gestionado", dijo, y añadió que "no se deberían haber producido esas aglomeraciones.
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Soylu defendió que se trató de una medida adoptada “de buena fe” para frenar la epidemia y el contagio durante el fin de semana. “Que me perdonen nuestro presidente y nuestra Santa Nacional a la que jamás e intentado causar daño sea y a la seré leal hasta el fin de mi vida”, concluye el comunicado.
El anuncio y el poco margen de acción hasta la entrada en vigor fueron muy criticados en todo el país, al destacar que la medida provocó un mayor riesgo de contagio en un momento en el que se fomentan el distanciamiento social y el confinamiento.
El confinamiento era para 31 de las provincias turcas, las más urbanizadas, y entró en vigor a la medianoche del viernes, dos horas después de su anuncio.
Turquía confirmó este domingo 97 nuevas muertes por coronavirus, con lo que suma ya 1.198 fallecidos. Ademas hay casi 57.000 positivos de la nueva enfermedad.