Pandemia

Coronavirus: advierten cuánto influyen los demás en las decisiones individuales de cuidado

Un especialista alerta sobre el impacto de los compartamientos sociales en las decisiones personales, que sería mucho mayor incluso a la fuerza de las restricciones impuestas por los gobiernos

Jueves 17 de Septiembre de 2020

¿Cuánto influyen los demás en las decisiones individuales? ¿Si alguien sale a la calle y ve que mucha gente no usa barbijo se siente incómodo por estar usandolo? ¿Si ve a gente compartir el mate evalúa que quizá no es una actividad tan peligrosa como advierten las autoridades sanitarias y eso le lleva a relajar los cuidados que venía teniendo?

El investigador del Conicet y profesor universitario (Untref y Uba) Daniel Feierstein remarcó el impacto de los comportamientos sociales en las decisiones individuales vinculadas al cuidado en tiempos de pandemia.

"Otra de las cuestiones que quizás estamos subestimando y nos podría servir para comprender lo que nos ocurre es el modo en que los comportamientos sociales se ven determinados por lo que hacen los demás, su carácter propiamente social", comienza la explicación del experto, compartida en formato hilo de Twitter. Reflexión agradecida en la misma red incluso por el secretario de Salud municipal Leonardo Caruana, quien aseguró que este tipo de reflexiones ayuda a la toma de decisiones en tiempos complejos como los actuales.

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La clave del planteo de Feierstein es la siguiente: nuestra acción se encuentra fuertemente determinada por la acción de los demás. "Incluso mucho más que por los llamados ideológicos a hacer una u otra cosa, a implementar cuidados o a descuidarnos, como suelen hacer las campañas sanitarias impulsadas por los gobiernos", remarcó.

El especialista abundó: "Este es quizás uno de los motivos más preocupantes de la decisión de abrir bares y restaurantes con mesas al aire libre en el medio del pico de contagios, a diferencia de la gran mayoría de las otras actividades. La relación costo-beneficio se calcula entre el riesgo sanitario concreto de la actividad (cantidad de gente que se expone, tipo de exposición, protocolos posibles) y el beneficio económico de la actividad o el costo de sostenerla cerrada pero en el caso de la apertura de actividades recreativas existe un costo sanitario adicional, que se vincula no solo a lo que ocurre en el propio lugar (donde además se dificulta la aplicación y cumplimiento de protocolos) sino en el efecto social que genera en el conjunto".

El investigador del Conicet planteó que "la observación de gente apiñada en mesas de un bar, por lo general sin tapabocas ni distancia y compartiendo los alimentos y bebidas genera una sensación de relajación general que hace sentir fuera de lugar a quien hasta ese momento respetaba distancias y cuidados". De esta manera, quien se venía cuidando evalúa que puede no ser tan necesario seguir estrictamente la normativa dado que el resto no lo hace.

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"Observar a quienes hacen fiestas o se burlan de los cuidados al tiempo que no existen imágenes de quienes sí respetan los cuidados (que no son pocos, pero parecen invisibles) tiende a incidir de modo negativo sobre el conjunto", sostuvo. "Aquellos que se cuidan tienden a sentir que su práctica es innecesaria y minoritaria y pueden sentirse empujados a relajarse y descuidarse o a minimizar o abandonar los cuidados", advirtió.

¿Qué pueden hacer los gobiernos ante esta situacón? "Aun los Estados que no implementaron restricciones más severas a la actividad económica (el caso de Suecia, más allá del debate sobre su eficacia) lograron instalar cuidados básicos en relación al distanciamiento social para disminuir las tasas de circulación del virus", remarcó Feierstein.

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Y concluyó: "Sea cual sea la dirección que se decida seguir en cada jurisdicción nacional, necesitamos reinstalar normas básicas de cuidado (uso correcto del tapabocas, respeto de la distancia social, higiene, restricción de la movilidad innecesaria de carácter social) y, sobre todo, reconstruir la percepción de que no somos pocos quienes queremos cuidarnos y que la copia de comportamientos no vaya en desmedro del cuidado sino, por el contrario, nos permita generalizar la posibilidad y necesidad de cuidarnos y cuidar a quienes nos rodean".

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