Consiguen crear un enzima capaz de bloquear al coronavirus
Un equipo multinacional desarrolló una forma soluble de una proteína que consigue atrapar al virus.

Sábado 04 de Abril de 2020

La carrera para encontrar un fármaco antiviral que controle la pandemia del nuevo coronavirus encontró un fuerte candidato. Se trata de una enzima que ha demostrado bloquear efectivamente la "puerta" celular que el virus Sars-CoV-2 usa para infectar a las células huéspedes. De momento se ha probado en tejidos humanos desarrollados, llamados "organoides", pero a partir de ahora se probará en pacientes.

Los hallazgos fueron publicados en la publicación especializada Cell (https://www.cell.com/pb-assets/products/coronavirus/CELL—CELL-D-20-00739.pdf). La investigación ha logrado, preliminarmente, un nuevo tratamiento capaz de detener la infección en etapa temprana. Ahora se podrá probar en doscientos pacientes con Covid-19. Pero ya ha demostrado su eficacia en unos "minirriñones" generados a partir de células madre humanas por un equipo multinacional. Nuria Monserrat, del Instituto de Bioingeniería de Cataluña y parte del equipo investigador, señaló al diario ABC que estos organoides replican la complejidad del órgano real, lo que ha permitido descifrar cómo el Sars-Co-V2 interacciona e infecta las células del riñón, además de crear una terapia dirigida a reducir su carga viral.

El estudio proporciona nuevos conocimientos sobre aspectos clave del Sars-CoV-2, el virus que causa Covid-19, y de cómo el virus puede infectar los vasos sanguíneos y los riñones. "El uso de organoides humanos nos permite probar de manera muy ágil los tratamientos que ya se están utilizando para otras enfermedades o que están cerca de ser validados. En estos momentos en los que el tiempo apremia, estas estructuras ahorran drásticamente el tiempo que destinaríamos para probar un nuevo medicamento en humanos", destaca Montserrat.

"Confíamos que nuestros resultados tengan implicaciones para el desarrollo de un nuevo medicamento para el tratamiento de esta pandemia sin precedentes", afirma por su lado Josef Penninger, de la Universidad de Columbia Británica (Canadá). La clave se llama ACE2, una proteína de la superficie de la membrana celular y receptor de la proteína "espiga" o "pico" del Sars-CoV-2. En trabajos previos, Penninger y sus colegas de la Universidad de Toronto y el Instituto de Biología Molecular de Viena identificaron por primera vez la proteína ACE2, y descubrieron que en los organismos vivos, ACE2 es el receptor clave para el Sars, la enfermedad respiratoria viral surgida en 2003. El laboratorio también relacionó la proteína con la enfermedad cardiovascular y la insuficiencia pulmonar.

La ausencia de una terapia antiviral o tratamiento dirigido específicamente al receptor del Sars-CoV-2 dificulta mucho crear una terapia para los pacientes con Covid-19.

En cultivos celulares el nuevo fármaco inhibió la carga de coronavirus en un factor de 1.000-5.000. "Nuestro estudio proporciona evidencia directa que el medicamento, llamado APN01, y que en breve será probada en ensayos clínicos por la compañía de biotecnología Apeiron Biologics, es útil como un terapia antiviral para Covid-19", confirma Art Slutsky, de la Universidad de Toronto y colaborador del estudio.

Además, los investigadores avanzaron en el conocimiento de los mecanismos de replicación del virus. Así, en réplicas diseñadas de vasos sanguíneos y riñones humanos (los citados organoides cultivados a partir de células madre humanas), demostraron que el virus puede infectar y duplicarse directamente en estos tejidos. Esta información es importante para comprender el desarrollo de la enfermedad y el hecho de que los casos graves de Covid-19 se presentan con insuficiencia multiorgánica y daño cardiovascular. El nuevo fármaco redujo la infección por Sars-CoV-2 en estos tejidos humanos diseñados. "Nuestros trabajos previos han ayudado a identificar rápidamente a la proteína ACE2 como la puerta de entrada para el Sars-CoV-2, lo que explica mucho sobre la enfermedad. Ahora sabemos que una forma soluble de ACE2 que atrapa el virus podría ser una terapia que se dirige a la puerta que el virus toma para infectarnos. Hay esperanza para esta horrible pandemia", comentó Penninger.

Hallazgos como este ponen de manifiesto que la bioingeniería es imprescindible para la medicina del futuro. Es la que ha permitido la creación de organoides y órganos en un chip. Y la ingeniería molecular demuestra su capacidad de probar la eficacia de tratamientos experimentales y reducir la experimentación con animales.