China corrigió al alza el número de casos y crecen las sospechas
Beijing aumentó en un 50 por ciento las víctimas oficiales en Wuhan. EEUU y otras naciones denuncian que ocultó información vital al inicio de la pandemia.

Sábado 18 de Abril de 2020

China corrigió en un 50 por ciento su cifra oficial de muertes por el coronavirus en la ciudad de Wuhan, donde en diciembre pasado se originó la pandemia, en medio de críticas sobre los criterios de conteo y maniobras de Beijing para ocultar la verdadera dimensión del brote. La admisión de que las cifras reales son mucho mayores a las informadas hasta hace pocas horas aumenta la creciente desconfianza internacional sobre la calidad de la información del hermético régimen comunista chino. Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña redoblaron sus críticas a Beijing.

La agencia de noticias estatal Xinhua informó que la Comisión Nacional de Salud añadió 1.290 víctimas mortales a las 2.579 que se habían anunciado en Wuhan hasta el momento, con lo que el total asciende a 3.869, mientras los contagios, con una corrección de 325 casos, llegan a 50.333, siempre en cuanto a Wuhan. Con este incremento, el total de casos confirmados en China asciende a 82.692 y el de fallecidos a 4.632. Esta revisión de la Comisión Nacional de Salud se debe a que inicialmente "un creciente número de pacientes en los primeros momentos de la epidemia desbordaron los recursos médicos y la capacidad de admisión de las instituciones médicas", por lo que "algunos pacientes murieron en casa sin haber sido atendidos en los hospitales". El organismo agrega otros varios factores, pero la sospecha sobre una posible manipulación china para muchos ya es una certeza. El número sorprendentemente bajo de casos en el país más habitado del planeta, 1600 millones de habitantes, con unas costumbres contrarias a las reglas de higiene y bromatología, como se verificó en el brote de Wuhan en un mercado de alimento vivo, indican que la nueva cifra oficial es aún digna de desconfianza.

China se encuentra bajo presión de las naciones occidentales, con Washington a la cabeza, que plantean fuertes dudas sobre la nula transparencia del país asiático en relación al tema. Las críticas también alcanzan a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

"Este régimen autoritario tenía información, tenía datos. Ahora está muy claro que el Partido Comunista Chino y la OMS no pusieron esa información en el espacio internacional. El resultado es que tenemos esta pandemia global", denunció el secretario de Estado Mike Pompeo. "Necesitamos saber lo que realmente pasó", agregó, poco antes que el propio Donald Trump asegurara que el número de muertos en China "es mucho más alto que en Estados Unidos". En todo caso, en EEUU el sistema público de salud y de información oficial están sometidos a escrutinio constante de parte de los medios de comunicación, por cierto nada afines a Trump, mientras en China reina la información oficial como fuente única. Los ciudadanos son vigilados y censurados en las redes sociales e imputados penalmente por "información alarmista" si dan datos que no son los oficiales.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, llamó por su parte a no establecer comparaciones sobre la gestión del coronavirus entre las democracias y las dictaduras, y a no ser "ingenuos" con China, ya que "sin duda han pasado cosas que desconocemos".