Sábado 16 de Mayo de 2020
El ministro de Salud de Brasil, el oncólogo Nelson Teich, renunció después de menos de un mes en el puesto, en desacuerdo con el presidente Jair Bolsonaro sobre el uso de un medicamento contra el Covid-19. Teich había sustituido el 17 de abril al anterior ministro de Salud, que también renunció por desacuerdos irremontables con Bolsonaro sobre cómo enfrentar la pandemia de coronavirus, que ha causado más de 14 mil muertes en Brasil y sigue aumentando la curva de casos y fallecimientos cada día. Bolsonaro es un enemigo declarado de las cuarentenas estrictas, que sin embargo resultan hasta ahora el único instrumento eficaz para detener la expansión del virus.
Nelson Teich, un oncólogo de fama internacional, asumió el 17 de abril con el cometido de alinear las medidas del Ministerio con la posición del presidente, de que las restricciones para contener la propagación del virus no afecten a la economía. Sobre ese punto, Teich está de acuerdo con Bolsonaro. Pero ahora Bolsonaro pasó por encima de Teich para hacer autorizar el uso de la cloroquina, un conocido medicamento contra el paludismo, en casos de Covid-19. Teich se opuso reiteradamente a dar la aprobación, dado que las pruebas realizadas con la cloroquina no han dado resultados determinantes en pacientes con Covid-19. Ahora su número dos, el general Eduardo Pazuello, que no tiene experiencia en Salud, será ministro interino hasta que Bolsonaro designe un reemplazante permanente. Anoche, Bolsonaro le ordenó que firme la resolución que autoriza el uso de la cloroquina.
Bolsonaro dijo el jueves en una videoconferencia con empresarios que aligeraría las normas para que se pueda suministrar la cloroquina. Teich había dicho con frecuencia que la eficacia de la cloroquina contra el Covid "es incierta'' y esta semana advirtió sobre sus efectos secundarios. Hasta ahora se autoriza cloroquina sólo en enfermos de Covid-19 en estado grave.
Según el diario O Estado de Sao Paulo, el anuncio del presidente Bolsonaro del jueves 14 por la noche, de que habría un cambio en el protocolo respecto a la cloroquina, fue la gota que colmó el vaso para la salida de Teich del Ministerio de Salud. Los dos hablaron ese día y no hubo acuerdo sobre el tema. Más tarde, en videoconferencia, Bolsonaro insistió en el tema, lo que disgustó mucho al ministro. El oncólogo confió a sus amigos que para entonces ya había llegado a su límite y que "tenía un nombre que cuidar". Teich es un reconocido oncólogo, al frente de una clínica de mucho prestigio en Brasil. También es amigo —o lo era al menos hasta ayer— de Bolsonaro y se prestó a suceder a Luiz Mandetta al frente del ministerio, cuando este terminó por renunciar luego de desacuerdos frontales y públicos con Bolsonaro, en su caso no solo sobre la cloroquina sino también sobre las cuarentenas.
Cuando ayer por la mañana, relata O Estado de Sao Paulo, el presidente dijo que la cartera de Salud recomendaría el uso de la cloroquina al inicio del tratamiento de los pacientes de Covid-19, el resultado era anticipable. La conversación que los dos tuvieron luego en el Palacio del Planalto duró apenas 15 minutos. Le llegó el momento a Teich de renunciar y luego de ser informado que el general Eduardo Pazuelo, número dos en Salud, tomaría el cargo en forma interina, mientras Bolsonaro busca un sucesor para el puesto, que tendrá que "hablar su idioma". O sea, acatar todo lo que se le ocurra a Bolsonaro en materia de Salud pública y coronavirus.
Pero Bolsonaro no esperó a hallar alguien dispuesto a ser su nuevo ministro de Salud y anoche ordenó al general Pazzuelo que firmara la resolución ministerial habilitante del nuevo protocolo de uso de la cloroquina al inicio del tratamiento de Covid-19, para todos los casos leves o iniciales.
Desde el pasado fin de semana, el ahora ex ministro había estado dando señales a sus interlocutores más cercanos de que las dificultades del Ministerio de Salud aumentaban día a día y que su partida estaba cerca. Teich consultó a los investigadores sobre los estudios con la cloroquina. Se le aconsejó que no aceptara la idea de extender su uso. Basándose en esto, Teich decidió publicar en Twitter una alerta sobre los efectos secundarios de la droga y que su prescripción sólo debía producirse de común acuerdo entre el médico y el paciente. El posteo obviamente no le gustó al Bolsonaro.
Justo después de que se anunciara la dimisión de Teich, Nise Yamagushi, un inmunólogo partidario de la cloroquina, estaba en el Palacio del Planalto con Bolsonaro.