Martes 16 de Junio de 2020
Beijing cerró hoy las escuelas, aisló más zonas residenciales y redobló las pruebas de detección del nuevo coronavirus en un intento por contener el mayor brote de la enfermedad en China en dos meses, mientras fuentes científicas advirtieron que la cepa involucrada podría ser mucho más contagiosa que la que inició la pandemia.
Las autoridades de Beijing reportaron hoy 27 nuevos casos de transmisión local en las últimas 24 horas, con lo que sumaban 106 los contagios en la ciudad desde que el viernes pasado se detectara un brote en el mayor mercado de alimentos, que fue cerrado al día siguiente y obligó a frenar la salida de las restricciones en un país que parecía tener el virus bajo control.
Paralelamente, continuaron las pruebas a todos aquellos que hayan trabajado en el mercado Xinfadi, el foco de la nueva infección, o lo hayan visitado o hayan tenido contacto con casos confirmados en las últimas dos semanas, y se informó que unos 9.000 trabajadores ya fueron testeados, según la agencia noticiosa estatal Xinhua.
El gobierno de la ciudad elevó esta noche al segundo máximo nivel la emergencia por el coronavirus, lo que implica que volverá a chequearse la identidad y la temperatura corporal de los residentes en todos los barrios.
Además se suspendieron todas las clases presenciales en las escuelas, que volverán a dictarse de manera remota por internet, y universidades; se aconsejó a los más de 20 millones de habitantes de la ciudad que trabajen desde sus casas siempre que sea posible, y unos 30 complejos de viviendas cercanos al mercado Xinfadi fueron bloqueados y sus residentes permanecían encerrados bajo estrictos controles de seguridad.
Por otra parte, el mercado Honglian, otro de los más grandes de la ciudad, también fue cerrado hoy luego de que las autoridades confirmaran que una persona que lo visitó dio positivo de Covid 19.
Al margen de los 27 nuevos contagios en Beijing, la Comisión Nacional de Salud reportó otros cinco casos positivos de contagio local, cuatro en la provincia norteña Hebei y uno en la sudoccidental Sichuan.
Ante esa noticia, autoridades de varias provincias ordenaron cuarentena obligatoria para todas las personas llegadas desde Beijing.
En ese contexto, numerosos epidemiólogos chinos creen que los próximos tres días serán clave para conocer la gravedad y el alcance del nuevo brote.
Yang Zhaqiu, subdirector del departamento de biología de la Universidad de Wuhan, arriesgó que el nuevo virus puede ser “probablemente más infeccioso” que el detectado en Wuhan, la capital provincial de Hubei, donde meses atrás comenzó a propagarse a todo el mundo.
China había logrado controlar la infección con 84.823 casos positivos y 4.645 muertes a hoy, según el balance diario de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el último mes sólo había reportado casos de los llamados “importados”, por lo que el nuevo brote encendió las alarmas de todo el mundo.