PANDEMIA

Alerta por el abandono de tratamientos y aumento de depresión en pacientes cardíacos

El especialista rosarino Daniel Piskorz destacó el impacto que tiene la falta de actividad física, la mala alimentación y el cambio de hábitos en personas vulnerables. 

Miércoles 27 de Enero de 2021

El aislamiento y la necesidad de extremar cuidados por temor al contagio de coronavirus en personas con afectaciones metabólicas (diabetes, colesterol alto, obesidad) y cardiovasculares (hipertensión arterial, enfermedad coronaria, cardiopatías) los alejó de los tratamientos que estaban llevando a cabo y cambió sus hábitos cotidianos. En pandemia se profundizó la mala alimentación, el sedentarismo y se generó en muchos casos un incremento notable de depresión.

El acceso a los múltiples medicamentos que consumen a diario estos individuos se hizo más difícil. Estas son conclusiones de un estudio realizado por la Sociedad Interamericana de Cardiología (SIAC) que emitió un alerta a la comunidad y equipos de salud de Latinoamérica por considerar que "se puede profundizar aún mas esta penosa realidad en nuestros países" dada la demora en las campañas de vacunación y una inminente segunda ola de Covid.

En el trabajo, que consistió en una encuesta a 4216 personas con problemas cardiovasculares (de distinta índole), participó el rosarino Daniel Piskorz, médico y socio gerente del Instituto de Cardiología del Sanatorio Británico. El profesional dijo a La Capital que los resultados son preocupantes y que ya fueron elevados al ministerio de Salud de la Nación en Argentina porque "deberían tenerse en cuenta para próximas políticas públicas" ya que las consecuencias en este importante grupo poblacional pueden ser devastadoras en los próximos meses y años.

La investigación implicó la colaboración de 66 profesionales de la región norte, andina y del cono sur y abarcó 13 países de habla hispana. Es el primero en su tipo en el contexto de la pandemia de Covid.

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Daniel Piskorz, médico del Instituto de Cardiología del Sanatorio Británico, alertó sobre las consecuencias de la pandemia en los enfermos cardíacos.

Daniel Piskorz, médico del Instituto de Cardiología del Sanatorio Británico, alertó sobre las consecuencias de la pandemia en los enfermos cardíacos.

Piskorz, uno de los cinco organizadores del proyecto, comentó que entrevistaron a pacientes con enfermedad cardiometabólica que no habían tenido coronavirus hasta ese momento (las encuestas se hicieron en plena explosión de casos en Latinoamérica, a mediados de año, y los resultados se terminaron de procesar ahora). "El amplio espectro de hallazgos a partir del análisis de las respuestas puede ser interesante para pensar en políticas públicas sanitarias", apuntó.

"Tomamos una población de alto riesgo cardiovascular, pacientes con infarto, con ACV, con múltiples factores de riesgo. Una de las cosas que más se destacan es el pobre cumplimiento en este grupo de los hábitos de vida saludables y el abandono de las terapias indicadas por sus médicos. Y esto, al ser personas sumamente vulnerables, puede implicar un aumento significativo de mayores problemas a corto, mediano y largo plazo", dijo.

La adherencia (cumplimiento) a los tratamientos bajó en forma alarmante. También se redujo el 50% el consumo de frutas y verduras. Disminuyó la actividad física en un 35%. Quienes toman cinco medicamentos por día (algo habitual en este grupo de personas) tuvieron serias dificultades para acceder a los fármacos (la accesibilidad se redujo el 30%). "A futuro es muy probable que esta gente tenga un aumento en la incidencia de eventos cardiovasculares, a lo que se suman los problemas que provienen de posibles contagios de Covid", explicó Piskorz.

Preocupación por los pacientes

El médico detalló que existen dos preocupaciones centrales entre la comunidad médica que llevó adelante este trabajo. "Por un lado está el impacto directo del Covid sobre el corazón y por otro las consecuencias en la insuficiencia cardíaca y la enfermedad coronaria por la falta de cumplimiento de los hábitos saludables y los tratamientos".

"La alimentación cambió y para peor. Se consumen menos frutas y verduras, más hidratos de carbono y grasas saturadas. Además hay que considerar el impacto en lo emocional que tienen los cambios en el estilo de vida", señaló el especialisata, y añadió: "Para medir esto, usamos el Manual de Diagnóstico de Desórdenes Mentales que tiene una tabla con siete preguntas con dos criterios mayores y cinco menores. Advertimos pérdida en el interés de las actividades habituales y dentro de los criterios menores: fatiga, pérdida de la energía, trastornos del sueño".

"Así pudimos encontrar un 37% de depresión mayor en base a criterios clínicos. Antes de la pandemia, en la población general, la depresión mayor no superaba el 10% de la población latinoamericana, en ningún estudio", destacó.

Doble riesgo

Asimismo, señaló que las personas con enfermedad cardiovascular tienen una "relación bidireccional entre su problema en el corazón y la depresión". Durante el primer año, luego del episodio que los haya afectado, tienen más riesgo de deprimirse, y al mismo tiempo, quienes tienen diagnóstico de depresión tienen mayores riesgos de sufrir eventos cardiovasculares.

Un dato llamativo es que la encuesta arrojó que las mujeres sufrieron en la pandemia el doble de depresión que los varones (en número de personas). "Es un dato fuerte que puede tener que ver con la carga extra de tareas, la sensibilidad en relación a la pandemia y otros factores", analizó Piskorz, quien sugirió que el tema debe seguir estudiándose y teniéndose en cuenta.

Movimiento, comida y salud mental

Los resultados de este informe que fue liderado por los médicos Ricardo Lopez Santi, de Argentina, y Adrian Baranchuk, de Canadá, están siendo difundidos en toda Latinoamérica. Estas son algunas de las conclusiones más significativas.

Actividad física: Un total de 2611 pacientes (62%) manifestaron realizar actividad física, pero sólo 629 (14.9%) cumplían con las recomendaciones de un mínimo de 150 minutos por semana. En aquellos que habitualmente realizaban actividad física 1601 (61.3%) manifestaron haber realizado menos de lo acostumbrado.

Dieta: Sólo 562 (14.7%) de los encuestados refirieron respetar una dieta considerada saludable, por incorporar 4 o más porciones de frutas y verduras al día. De los 1797 que se declararon como consumidores de alcohol el 11.3% refirió haber aumentado la cantidad.

Síntomas psicológicos: La percepción de depresión fue muy frecuente, mostrando relación con el bajo nivel educativo. Dentro del equipo de investigadores un grupo liderado por Piskorz (Argentina) y Adriana Puente (México) profundizó el análisis de los pacientes encuestados aplicando una valoración de varios síntomas y estableció que 1590 (37,71%) padecía síntomas de depresión mayor. Este hallazgo fue más frecuente en mujeres, en pacientes que tomaban más de 5 fármacos por día y en aquellos con bajo nivel de actividad física y consumo de frutas y verduras.

Los resultados han sido publicados en la revista científica Current problems in Cardiology.

Abandono de fármacos: 1330 pacientes (31.5%) refirieron problemas para obtener sus medicamentos y 720 (17%) reportaron haber discontinuado alguna medicación. El abandono de tratamientos fue más frecuente en los pacientes con enfermedad cardiovascular declarada, quienes son considerados los de mayor riesgo. La presencia de percepción de depresión aumentó las chances de abandono del tratamiento.

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