Alberto Fernández y Hugo Moyano fueron blanco de críticas por no respetar el protocolo de Covid-19
El presidente y el líder de Camioneros fueron blanco de fuertes cuestionamientos por una foto en la que se los ve posando sin barbijo ni distanciamiento social en la quinta de Olivos.

Lunes 24 de Agosto de 2020

Los políticos son los primeros en olvidarse de los protocolos. Acaso, en el fragor de los actos públicos, se dejan llevar por las costumbres de la “vieja normalidad” y se olvidan del tapabocas y la distancia social y se abrazan, se acercan peligrosamente y así, sin darse cuenta, posan para los fotógrafos. Pasó antes, seguramente volverá a pasar.

El olvido, el error, el gesto, que no es distinto al que padecen los ciudadanos de a pie cuando los sorprende el encuentro con un afecto al que la cuarentena mantuvo alejado, lo pagan caro, y es lógico que sea así, son ellos, los dirigentes, los que tienen que dar el ejemplo. Y el presidente Alberto Fernández, más que nadie, porque es él quien le pide a la gente que se “quede en casa”.

Por eso, al circular la foto que se tomó junto al dirigente sindical Hugo Moyano en la quinta de Olivos, a cara limpia -sin barbijo- y, lo más delicado, sin respetar el distanciamiento social, las redes sociales estallaron de ira. Las publicó el dirigente de Camioneros, quien, al ver el tenor de las críticas, las hizo desaparecer, prudentemente.

Del encuentro, además de Fernández y Moyano, que de un tiempo a esta parte han mostrado una muy buena sintonía política, también participaron la primera dama, Fabiola Yaéz, la esposa del gremialista, Liliana Zulet, y Jerónimo Moyano, uno de los hijos, el menos conocido, del líder del gremio que nuclea a los choferes de camiones.

Entre los señalamientos de los tuiteros se destacó, además de la ausencia de protocolos, el recuerdo de Solange Musse, la mujer de 35 años que falleció la semana pasada de cáncer de mama en Córdoba, y que su padre no pudo despedir, a pesar de haber viajado desde Neuquén para hacerlo, chocó contra los controles policiales y las restricciones por el Covid-19.

La furia de las críticas deja en claro que, además de la indignación que genera la situación, deja al descubierto las diferencias políticas, las heridas abiertas por la llamada "grieta", que ante cualquier acontecimiento salen a relucir en las redes sociales, con posteos honestos y genuinos y otros que publica una legión de "haters" pagos por unos y otros.