Miércoles 24 de Septiembre de 2008
La educación constituye un valor insustituible y es una herramienta fundamental para la inclusión social y el desarrollo humano. En el centro Crecer Nº 20, ubicado en el barrio Vía Onda, en Rosario, entienden esa necesidad y por eso lanzaron una campaña para fomentar la creación de una biblioteca. Quieren que no sólo sea de acceso para los chicos que asisten al centro sino para todos los que viven en las inmediaciones de Dr. Riva y Larrea, donde está la institución.
La propuesta está enmarcada en el proyecto Bibliotecas Sin Fronteras, que surgió en el mismo centro y responde a la profunda necesidad de facilitar materiales culturales a una población vulnerada por la pobreza y los escasos recursos económicos.
"La creación de la biblioteca fortalecerá nuestro espacio de encuentro entre la comunidad y la institución, promoverá la lectura, revalorizará la oralidad y la escritura a partir de las actividades propuestas y acercará los libros a la comunidad", comentó Carolina Ruiz, del Vía Onda. Ruiz también explicó que está en los planes hacer móvil parte de la biblioteca. Y ese deseo sería alcanzado con la visita de alguno de los miembros del Centro Crecer a las distintas familias del barrio para ofrecerles material de lectura.
Sin embargo, para que eso sea posible la biblioteca debe constituirse con suficiente material para abarcar distintos temas y edades. En lo que va de la campaña algunos vecinos ya acercaron libros usados a la institución, pero aún hacen falta otros. También necesitan mobiliarios para organizarlos y registrarlos.
"Si no está roto, cualquier libro, donación o aporte que la gente pueda hacernos para conformar la biblioteca, a nosotros nos sirve mucho, sobretodo si pensamos que no sólo los van a usar los chicos y las mamás que asisten al centro sino que los queremos acercar a otras familias porque creemos que la lectura y el saber son, sin dudas, herramientas de inclusión social", aclaró Ruiz.
El Centro Crecer Nº 20 brinda educación no formal a unos 50 nenes de entre 2 y 5 años, que en general provienen de familias de escasos recursos. Y a pesar de que hay un grupo de trabajo profesional que lleva adelante distintos proyectos que fortalecen su formación, una parte troncal de la labor diaria la constituyen las madres de los chicos, que como voluntarias desempeñan muchas de las tareas que hacen a la continuidad de las actividades. Hay quienes se ocupan de la limpieza, otras de la cocina y en ese marco también reciben capacitación en temas que hacen a la vida cotidiana. La madres además participan en las actividades que se organizan con los chicos y también son potenciales destinatarias de los textos y lecturas que se difundan con la conformación de la biblioteca.
Las tareas que se efectúan desde la institución giran en torno a dos ejes: el abordaje de todo el grupo familiar y el trabajo en red con otras instituciones y organizaciones sociales del barrio. Esos objetivos son posibles de alcanzar a partir de la ejecución de un conjunto de proyectos que se repiten en cada uno de los 33 Centros Crecer que hay en Rosario y que tienen que ver con la educación en diferentes temas. Por eso, para ellos, la conformación de un espacio de lectura bien instalado y con salida al barrio será no sólo será una nueva respuesta solidaria de la comunidad sino que constituirá una herramienta importantísima de crecimiento e integración.
Los interesados en realizar donaciones de libros, ya sean nuevos o usados pueden comunicarse al 4805649 o dirigirse personalmente a Dr Riva 5501.