Miércoles 20 de Agosto de 2008
La acción que llevan adelante seis internos del penal de Las Flores, de Santa Fe, es de esos ejemplos que siempre necesitan ser contados. Juntos y bajo la coordinación de dos asistentes sociales realizan la traducción de libros de cuentos, novelas e historietas, al sistema braille.
El proyecto, que se lleva a cabo desde hace varios meses, logró llenarlos de entusiasmo. "La idea surgió por iniciativa de un compañero que ya está en libertad. El había aprendido el sistema en otra cárcel y me propuso presentar el proyecto para que se abriera el taller. Por suerte se hizo todo, las autoridades lo apoyaron y la actividad se puso en marcha", comentó Sebastián, uno de los presos.
Equipados con sólo cuatro tablillas especiales para escribir en braille, más una especie de pizarra que les sirve para trabajar más cómodos, los seis internos, todos los días, de 7.30 a 12 ocupan sus manos en una actividad que es agradecida por los no videntes.
Con sus propias manos ya confeccionaron unos 17 libros que donaron a la biblioteca popular Sarmiento, una de las más grandes de la ciudad.
"Estamos disponibles para realizar cualquier tipo de trabajo que la gente nos pida. Sabemos que lo nuestro es muy artesanal y que necesitaríamos una máquina especial para hacer las cosas más fáciles, pero de todas maneras tomamos esto como una gran responsabilidad e intentamos ser lo más prolijos posibles", contó José, otro de los participantes del proyecto.
Los internos explicaron que un error en una página significa la pérdida total del trabajo: "Hay que ser muy detallistas y prestar atención porque si nos sale mal una letra no podemos borronear. Aunque parezca mentira, los lectores se dan cuenta. Tienen un sentido del tacto increíble", dijo Germán. Y para que el trabajo final tenga una buena terminación, todos los viernes, dos jóvenes no videntes llegan al penal para corregir las traducciones.
El trabajo requiere de ciertos gastos fijos, como la compra de papel especial y las tablillas estilo pizarra, entre otros. Por eso, para solventarlos, los internos confeccionan velas de todo tipo que venden a los mismos trabajadores del penal o a quienes les hacen pedidos especiales.
Uno de los proyectos que tienen a futuro es poder exhibir sus creaciones en algunas ferias. Para eso, la Municipalidad de Santa Fe ya les ofreció un lugar en los encuentros de artesanos. "De esa manera podemos juntar más recursos y fuerzas para continuar con los talleres", dijeron las coordinadoras.
Otro de los objetivos es poder hacer de la traducción de libros a sistema braille una salida laboral y por eso, también se ofrecen a pasar cartillas de restaurantes, invitaciones de espectáculos teatrales o musicales, entre otros escritos formales.
Además vale señalar que los jóvenes anunciaron que pronto destinarán algunas horas cátedras de la escuela que funciona en el penal para que otros aprendan a trabajar con el sistema braille. Ellos mismos serán los profesores.
"Para incluirlos en la sociedad sabemos que tenemos mucho trabajo por delante. Estamos dispuestos a golpear muchas puertas con el objetivo de ver el crecimiento de nuestros internos", comentó Silvina Esquivel, una de las coordinadoras del proyecto.
Sobre este aspecto, Natalia Peresín, la otra ayudante, dijo: "Para los internos sentirse útiles en algo es un regalo que les da la vida. Lo toman como una nueva oportunidad".
Los interesados en colaborar para la continuidad de este taller, ya sea con la compra de velas o la solicitud de presupuestos para la traducción de libros pueden comunicarse al 0342 - 4167302 o 154795178.