Rusia 2018

La odisea de una canalla y un leproso

La pareja viene viajando desde hace más de un año por Europa y ahora en Rusia sólo sueña con ver a Lionel Messi.

Jueves 14 de Junio de 2018

Victoria Frassón y Angel Granato llegaron el sábado a Bronnitsy y desde entonces se someten al mismo ritual. Patrullan las calles de esta pequeña localidad en la que está concentrada la selección argentina y se pasan horas y horas en la puerta de entrada del centro de entrenamiento ruso del equipo de Sampaoli para ver si se asoma por la ventana alguna vez Lionel Messi, el ídolo de ambos. La pareja es de Funes y convive sin histerias ni reproches con la rivalidad rosarina: ella es de Rosario Central y él, un enfermo de Newell's.

Ovación los encontró a la salida del entrenamiento matutino de la selección y bastó que se nombrara a Messi para que ambos contaran las peripecias que tuvieron que pasar para estar ahí y a punto de llorar porque Leo ya les había firmado la camiseta.

"Hace un año y medio que salimos de casa y viajamos por el sudeste asiático y por Europa, pero sin ciudadanía. Queríamos venir al Mundial a ver a Messi, trabajamos y sacamos un pasaje hasta la ciudad que nos alcanzara, que fue París, porque en ese momento el vuelo era muy barato. Desde ahí comenzamos un viaje a dedo y tardamos un mes en arribar a Moscú. Llegamos el mismo día en que la selección se instaló en Bronnitsy. Recorrimos Francia, Luxemburgo, Bélgica, Alemania, Polonia, Lituania y Letonia", detalla Victoria con la complicidad de Angel, quien luce la camiseta de Newell's.

Según Victoria no hay un día que su novio no se vista con los colores rojinegros. Los tiene como tatuados en el cuerpo: "Toda la ropa que se pone es de Newell's. Lo invito a la Torre Eiffel y sale con la de Newell's. En cualquier lugar del mundo en el que visitamos un monumento histórico está con la de Newell's", le reprocha medio en broma y medio en serio quien admite ser muy desinteresada en cuestiones futbolísticas. De hecho, será la primera vez que concurrirá a una cancha a ver un partido durante este Mundial, aunque reconoce que en los últimos días se memorizó algunos de los jugadores que integran el equipo de Jorge Sampaoli.

No sólo el espíritu de mochileros los empujó a la aventura, también la buena suerte.

Llegaron a Rusia con apenas unos rublos en el bolsillo, para comida y hospedaje. "Teníamos una reserva en un hostel en Moscú, pero como vinimos para Bronnitsy a ver la llegada de la selección argentina, la perdimos. Por suerte encontramos a unas chicas rusas, que se portaron de maravillas, y el sábado, el día que llegó la selección, nos dieron alojamiento. Las otras noches las pasamos en un hotel que nos prestó la municipalidad de Bronnitsy y el dueño es un argentino. Se llama "El Gaucho" y queremos agradecérselo porque se portó bien. Estando tan lejos no tenía ninguna obligación de ayudarnos y lo hizo de onda. La realidad, no sabemos adónde vamos a ir a dormir en los próximos días. Pero eso a quién le importa si logramos que Messi nos firme la camiseta", grita a los cuatro vientos Victoria.

Además de sus vidas, ambos comparten la pasión y devoción por Lionel Messi. Para ellos, con Leo sólo importa la identificación con la camiseta argentina. Y hasta se les humedecen los ojos cuando cuentan a dúo que cumplieron el sueño que la Pulga se las firmara: "Nos dan ganas de llorar cuando vemos que Messi nos firmó la camiseta. Valió la pena el esfuerzo. Vivimos estos cuatro días a la puerta y hoy (ayer) salió un dirigente (Jorge Miadosqui) y muy amablemente le consulté si él podía hacerle llegar nuestras camisetas a Messi para que las firmara y le dijimos que no teníamos problemas en volver a buscarlas. Y en 20 minutos ya las teníamos firmadas. Con esto (muestra la firma) ya estamos hechos. Ojalá alguna vez venga a jugar a Newell's. Me podré morir tranquilo", confiesa Angel.

La pareja reconoce que la idea es quedarse durante todo el Mundial, siempre y cuando encuentren alojamiento y el dinero se les estire como chicle: "Estamos buscando por todos lados alguna entrada para seguir al lado del equipo. Vamos a ver, confío en que algo puede salir", cuenta Angel. Justo ellos van a perder las esperanzas. Si salieron hace meses con la firme intención de que Messi les dejara un recuerdo perpetuo en sus camisetas y lo consiguieron. Sin plata y sin una residencia fija, pero con una capacidad para afrontar las adversidades que realmente merece el aplauso.

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