Miércoles 05 de Marzo de 2008
Ricardo Caruso Lombardi nunca se deja arrastrar por un resultado por más favorable que sea. Claro, esto no quiere decir que le dé lo mismo perder que ganar. Todo lo contrario. Simplemente para él cada partido siempre es una historia diferente. Por eso tiene un equipo base, pero no inamovible. Cocina a fuego lento la formación de turno atendiendo a las circunstancias, las necesidades y, sobre todo, al rival que va a enfrentar. El triunfo del domingo ante Racing fue oro en polvo para Newell’s. Pero no implica que el entrenador rojinegro se decida por los mismos jugadores para visitar el sábado a Vélez. De hecho, ayer dijo que probará en el entrenamiento futbolístico de hoy algunas variantes posicionales y nominales. Aclaró que no realizará ninguna locura. Ni pateará el tablero. Simplemente moverá piezas con la intención de superpoblar el mediocampo, porque cree que una buena forma de empezar a ganarle el partido al conjunto de Hugo Tocalli es cortándole el circuito de elaboración que inicia Damián Escudero.
"Para complicarle la vida a Vélez tenés que superpoblarle el mediocampo. Es un equipo que tiene mucho juego y elaboración en ese sector. Por eso hay que cortarle el circuito ofensivo y nunca sacarle los ojos de encima a los tanques Silva y Balvorín. Esa es la clave. Tampoco hay que guiarse por el empate que consiguió en la fecha pasada ante los jujeños. Porque de local juega diferente. Se para más adelante. Así venció con claridad a Colón y Banfield. Igual, si Newell’s está con los dientes apretados es un rival muy complicado para cualquiera", analizó Caruso.
La declaración del técnico de Newell’s encierra una teoría fácil de radiografiar. Porque si la intención madre es sumar más gente a la zona media, la contraposición es resignar a un delantero o, en su defecto, plantar una línea de tres defensiva con los nombres que vencieron a Racing (equipo B). Esta alternativa, en los papeles, no asoma como la más conveniente, por más que Caruso esté convencido de que la manera más apropiada para controlar a Silva y Balvorín es poniéndoles de estampillas a Ré y Spolli, y dejando libre a Schiavi. En este caso el elegido para sumarse al medio sería Juan Quiroga.
La prueba de jugar con un solo atacante le quitaría posibilidades a Alejandro Da Silva y le abriría la puerta a un mediocampista (equipo A). Caruso entregó muy buenas referencias de la actuación de Leonel Vangioni en el partido de reserva ante Racing. El volante jugó en el debut contra San Lorenzo y después no estuvo más en la consideración del DT. Pero no habría que descartar su regreso para desempeñarse como volante por la izquierda. También puede arroparse como marcador de punta, como jugó en el preliminar, y provocar el corrimiento de Quiroga a la zona media. También está a mano la opción de incluir a Pablo Pérez por la derecha, aunque esta alternativa corre desde atrás.
Como este juego de poner, correr y sacar piezas del tablero está sujeto a minutos de ensayo futbolístico, existe también la posibilidad de que Caruso Lombardi vuelva a foja cero y no toque nada en la formación que venció a Racing (equipo C). l