Ovación

Zamora: "Sólo los hinchas de Newell's me ayudaron"

El ex ídolo leproso está en bancarrota, pero aún así impulsa un proyecto para ayudar a ex jugadores en crisis y evitar tragedias como la de Julio Toresani

Viernes 26 de Abril de 2019

Fue noticia durante gran parte de los dieciséis años que jugó al fútbol y también fue noticia cuando el año pasado sobrevivió a dos infartos cerebrales y quedó en bancarrota. Y ahora, el ex jugador e ídolo de Newell's Julio "Negro" Zamora, de 53 años, vuelve a ser noticia porque a pesar de estar pasándola mal, "muy mal", según dice, impulsa un proyecto para ayudar a los ex jugadores como él, que al terminar la carrera caen en profundas crisis emotivas y económicas. La idea le nació hace pocos días tras conocer el suicidio de Julio "Huevo" Toresani: no lo pudo tolerar. En diálogo con Ovación desde Cochabamba (Bolivia), Zamora habló de su presente, del "olvido", de la "solidaridad de unos pocos" a quienes nombró de a uno: los hinchas leprosos, que juntaron plata para él, el presidente de Cruz Azul (México), "un incondicional que estuvo y está siempre", y los que llamaron más allá de la camiseta. "Gamboa, el Tata (Martino), (Mauricio) Pochettino y también el Kily González y (Horacio) Carbonari", enumeró. Sobre la dirigencia de Newell's prefiere hablar poco, pero sin condescendencia: "El presidente (Eduardo Bermúdez) ni siquiera me llamó y, además, en tres ocasiones doné al club dinero que me correspondía, pero ahora, cuando los necesité, no estuvieron".

¿Cómo está su estado de salud y su ánimo?

Físicamente bien, aunque me molesta un poco la vista, veo oscuro no lo claro que debería ver. El ánimo va y viene, a veces me agarran bajones, tristeza, melancolía por no poder hacer lo que quisiera.

¿Y qué o quiénes son su sostén hoy?

Mi esposa Sandra, mis tres hijos (Alexis, Brian y Marcos) y mis cuatro nietos, con ellos sobrellevo todo esto tan difícil, la salud y lo económico. Tuve que vender mi casa de Rosario, un terreno, cerrar la escuelita de fútbol que tenía acá, no podía enfrentar los gastos y empeñé mi auto. Aun así tengo deudas, unos 20 mil dólares por los gastos de rehabilitación. Ahora en mayo, con la ayuda del presidente de Cruz Azul tal vez pueda viajar a Argentina para continuar el tratamiento en el Fleni (Instituto de Neurociencias, en Buenos Aires).

¿Qué apoyo recibió de la comunidad futbolística?

La hinchada de Newell's juntó dinero para mí con la venta de un bono, el presidente de Cruz Azul estuvo siempre. Y después me llamaron Gamboa, el Tata, Pochettino, el Kily y Carbonari, una vez Tapia y nadie del gremio.

¿Alguien de la dirigencia de Newell's lo llamó?

Dejémoslo ahí. El presidente fue representante mío muchos años y ni siquiera me llamó. Sí lo hizo D'Amico. ¿Sabés lo que duele? Que cuando me fui la primera vez de Newell's no me llevé el 15% que me correspondía, lo dejé en el club. Cuando me fui a México tampoco y la deuda que tenían conmigo y era parte de la convocatoria tampoco quise cobrarla. Amo a Newell's y ayudé mucho sin decirlo. Ahora esto me duele, tanto como que un amigo haya pedido el estadio para un partido a beneficio y le hayan dicho que "no". Se tuvo que jugar en Banco Nación.

¿Y a pesar de todo quiere armar algo para ex jugadores en crisis como usted?

Sí, porque lo que me pasó a mí le puede pasar a cualquiera. Santamaría era mi ídolo y terminó mal, como Houseman. No puede ser.

El Chango Gramajo le confesó a Ovación hace tres años que vivía de una jubilación mínima y deprimido.

Claro, eso no puede ser. Acá no importa la camiseta. Tenemos que juntarnos y hablar con los clubes, con AFA, con Futbolistas Argentinos Agremiados y con ex jugadores, no para pedirles plata sino ideas y solidaridad.

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