Zamora, ese tipo común que tiene buena relación con Omar Palma
El ex delantero de Newell's se refirió, entre otros temas, al vínculo y respeto muto que tiene con varios ex canallas

Viernes 22 de Mayo de 2020

Quienes conocen al Negro argumentan sin dudar que es uno de los pocos que siempre no sacó ventaja de la popularidad que tenía. “Es que siempre me manejé igual. Es verdad que, por ejemplo, si iba a un restaurante y había cola, esperaba como uno más como corresponde. Y eso que me ofrecían hasta pasar antes que el resto. Lo mismo a la hora de ir a diversos lugares. No era de ir a un lugar y no pagar. Todo lo contrario. Lo que sí, cuando uno deja el fútbol, mucha gente también se aleja. Como además debo reconocer que otras personas que no conocés bien o no esperás un llamado, aparecen”, destacó Julio Zamora, quien reconoció la vigente relación que tiene con otro emblema de la ciudad como es el Negro Omar Palma.

¿Entre otras cosas, qué te sorprendió cuando sufriste los ACV?

Me sorprendió para bien recibir mucha nuestras de afecto. No sólo del ambiente del fútbol sino de todos lados. Incluso desde la política me contactaron. Hasta me habla seguido el intendente Pablo Javkin, quien se nota que es una persona que está presente en la ciudad. Aunque a la vez reconozco y valoro que mucha gente de Central me llamó. Tales los casos del Kily González, el Rifle Castellano, Petaco Carbonari o el mismo Negro Palma, con quien siempre tuve una buena relación.

Sucede que con el Negro Palma son íconos de Rosario, no sólo de los clubes más influyentes de la ciudad.

Bueno, pero como el tiempo va pasando a veces no dimensionás todo.... Pero sí, con el Negro Palma siempre tuvimos buena onda. Incluso antes de la cuarentena me invitó a comer a su casa y recordábamos anécdotas. Porque nosotros hablamos desde cuando éramos jugadores.

¿Y qué anécdota sacaron a la luz o se puede contar?

Una cuando tres días antes jugar un clásico nos juntamos a tomar un café en un bar del centro. Y en eso aparece una moto y se frena en la puerta. El pibe se bajó, entró y nos empezó a putear. Nos decía que estábamos arreglando el clásico, que no pensaban en los hinchas, y no sé cuántas cosas más. Y lo loco, o más curioso, es que con Palma charlábamos de todo, menos de fútbol. Nunca tocábamos ese tema porque nos interesaba ver cómo estaba cada uno en sus cosas o de la vida misma.

Sucede que el hincha no comprende a veces que no se necesita vender humo para dejar todo por la camiseta o que son humanos y tienen buena relación con jugadores rivales.

Claro. Por ejemplo, nunca vi hablar mal al Kily González o Carbonari de Newell’s. Lo mismo con Tata Martino, el Gringo Scoponi o Basualdo de Central. No hace falta hablar mal del otro para demostrar amor y respeto por tu club. Obvio que cuando jugaba con Central me encantaba ganarle porque es un orgullo hacerlo. Pero siempre en el marco del respeto.