Lunes 28 de Mayo de 2012
La ruleta del campeonato del mundo de Fórmula 1 giró ayer de nuevo en Mónaco, donde los agraciados fueron el australiano Mark Webber y el español Fernando Alonso, nuevo líder por ser el más regular entre el caos. Webber triunfó en el Principado y se convirtió en el sexto hombre distinto que se sube a lo más alto del podio en las seis primeras carreras del año, algo inédito en la historia de la F1.
El piloto de Red Bull mantuvo la pole en las 78 vueltas al circuito callejero de Mónaco (3.340 metros de extensión) sin darles chances al alemán Nico Rosberg (Mercedes) y al español Fernando Alonso (Ferrari), quienes completaron el podio en el segundo y tercer lugar, respectivamente. Fue una carrera muy pareja en la que los cinco primeros autos estuvieron separados por apenas 4,1 segundos, con el bicampeón mundial Sebastian Vettel (piloto del otro Red Bull) finalizando en cuarto lugar, seguido del McLaren del inglés Lewis Hamilton.
Un chaparrón podría haber cambiado todo en el principado del mar Mediterráneo, pero sin su presencia casi no hubo sobrepasos ni incidentes y 15 de los 24 pilotos que largaron pudieron terminar una carrera que demandó una sola parada para la mayoría.
No obstante, el intrincado circuito callejero de Mónaco produjo los abandonos del francés Romain Grosjean (Lotus), el venezolano Maldonado (Williams), el japonés Kamui Kobayashi (Sauber), el español Pedro de la Rosa (Hispania), el ruso Vitaly Petrov (Caterham), el australiano Daniel Ricciardo (Toro Rosso), el inglés Button (McLaren) y el alemán Michael Schumacher (Mercedes).
El máximo ganador de la historia de la Fórmula 1, que había logrado el mejor tiempo clasificatorio pero partió desde el sexto lugar por una sanción, embistió a Grosjean antes de la primera curva, lo dejó fuera de carrera y en el tramo final de la competencia también abandonó.