Ovación

Walter Samuel transita la última etapa de la recuperación de su operación

Walter Samuel es de esos jugadores que hacen un culto del bajo perfil. Dentro del perímetro de juego, la presencia de "il Muro" se nota, fuera de las líneas de cal le gusta pasar desapercibido (El Muro fue el sobrenombre que adquirió mientras jugaba en AS Roma por sus dotes defensivos). Junto a su esposa Cecilia y sus hijos Valentina (5) y Mirco (3)...

Lunes 07 de Julio de 2008

Walter Samuel es de esos jugadores que hacen un culto del bajo perfil. Dentro del perímetro de juego, la presencia de "il Muro" se nota, fuera de las líneas de cal le gusta pasar desapercibido (El Muro fue el sobrenombre que adquirió mientras jugaba en AS Roma por sus dotes defensivos). Junto a su esposa Cecilia y sus hijos Valentina (5) y Mirco (3) disfrutó de la tranquilidad que le brindó Rosario para poder terminar los últimos tramos de la recuperación de la rodilla lesionada.

  Es que en el último clásico ante Milan por la liga italiana, el 23 de diciembre de 2007, la victoria neroazzurra (2-1) se vio empañada ya que el defensor de Inter sufrió la rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda, una lesión que lo dejó fuera de las canchas por el resto de la temporada y por la que debió ser operado.

  "Tuve un pequeño contratiempo porque se me inflamó un poco el tendón, pero ahora gracias a Dios estoy bien. Me quedará más o menos un mes para estar a punto, por eso creo que llego bien para empezar la pretemporada con el resto del grupo", confió el defensor al referirse al estado de su dolencia.

  —Tu lesión fue parte de una seguidilla importante que tuvo el equipo.

  —Fue la segunda. Dacourt se lesionó los primeros días de diciembre y yo poco después. Me acuerdo que esa semana lo había ido a ver a la casa para ver cómo estaba y después me pasó a mí.

  —¿Las lesiones influyeron en el rendimiento del equipo que se cayó al final del torneo y casi se le escapa el scudetto?

  —No creo, el plantel es muy grande y los jugadores que están ahí pueden jugar de titular en cualquier otro club grande. Por ahí creo que la cosa no pasa. Pienso que decaímos, pero eso generalmente pasa, no todo el torneo podés jugar igual.

  —¿Fue por falta de motivación?

  —No, tampoco. Pasó que tuvimos un par de partido malos y cuando pasa eso a veces te agarra una pequeña crisis. Pero el equipo estaba bien, no tengo dudas que estaba para campeón. Llegó un momento en el que teníamos 13 puntos de ventaja y la cosa venía muy bien. Después nos caímos y terminamos sufriendo, pero lo importante es que conseguimos el título.

  —Son muchos los argentinos en el club, Burdisso, Zanetti, Cambiasso, Crespo, Cruz. ¿Cómo es el trato entre ustedes?

  —Desde que llegué me siento muy cómodo. Con ellos nos llevamos bárbaro, estamos mucho tiempo juntos, y nunca falta el mate para compartir. Eso me ayuda y a mi familia también.

  —¿Opaca la obtención del scudetto que el Milan haya ganado la Intercontinental?

  —Personalmente creo que no y pienso que el resto del plantel opina igual que yo. Lo que pasa es que fue justo en esa semana que pasó de todo. Cuando salimos campeones tuvimos un festejo como hacía rato no se veía. Es más, cuando fuimos a dar la vuelta por la ciudad a nadie le importó lo que había pasado con Milan. El hincha, como es lógico, hubiera preferido que perdieran la final, pero te repito a nosotros no nos influyó para nada.

  —¿Qué pensás de la salida de Roberto Mancini?

  —Sinceramente me sorprendió. No pensamos que se iba a ir y menos que lo iba a hacer apenas ganamos el campeonato. Nadie lo pensaba, aunque dentro del club después de lo que pasó con Liverpool (el DT dijo que se iba a ir y después no se fue) el ambiente no era el mismo. Sin embargo, yo pensé que se iba a quedar.

  —¿Y de la llegada de Mourinho?

  —Y se dio... Era más o menos lo que se venía hablando siempre. No se sabía si era verdad o no porque eran cosas de los diarios. Es un hombre que ha ganado todo. Esperemos que siga con esa suerte con nosotros.

  —Según sus declaraciones piensa mantener el plantel y hacer pocas incorporaciones.

  —Sí, por suerte, parece que quiere mantener este grupo. Pienso que este grupo es joven, con muchos jugadores que tienen mucho para dar durante varios años como Maxwell, Maicon o Ibrahimovic que tienen 25 o 26 años. Aparte este grupo es muy sano, por eso sería bueno conservarlo.

  —Inter vienen de ganar el tercer scudetto consecutivo. ¿Cuál es el próximo objetivo?

  —La Champions es una cuenta pendiente para todos y este grupo está muy motivado para pelearla. Esperemos que con el grupo que hay se pueda ganar. Yo nunca tuve la oportunidad.

  —En Roma jugaste de tal manera que después te contrató Real Madrid. En España el rendimiento no fue el mismo. ¿Qué pasó?

—En ese momento sentía que estaba metido en medio de todos los quilombos. Había un gol y yo estaba metido en el medio, era como que no se me daban las cosas. También influyó el tema del juego. En el medio de ese equipo no había nadie que marcara delante nuestro ( jugaban Owen, Ronaldo, Zidane y Guti de 5, todos volantes ofensivos). No digo que esa sea la causa pero lo cierto era que estábamos medio desprotegidos. En los últimos meses mejoramos y terminamos segundos, pero terminar segundos en Real Madrid es un fracaso. No obstante, si nos ponemos a analizar cómo veníamos y cómo terminamos nos fue bastante bien. La relación con el presidente tampoco estaba del todo bien por lo que decidí dar un paso al costado. Además el Mundial estaba cerca y veía que allí podía llegar a tener otro año malo. Así que preferí apuntar a otro lado, me la jugué y me salió bien. Apareció el Inter, me fui y terminé jugando todo el año, que era lo que necesitaba. l

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