Ovación

Volvieron los goles

La Lepra convirtió tras 367 minutos. Torres puso fin a la racha a los 2'. Leal anotó otra vez

Martes 13 de Marzo de 2018

La enorme sequía que padecía el rojinegro se frenó justo en el estreno ante la sociedad leprosa de Omar De Felippe. Si había algo que angustiaba al equipo era la falta de gritos, indispensables para conseguir triunfos. Por algo estuvo cinco encuentros sin poder festejar uno. Hasta que anoche se iluminaron Joaquín Torres y Luis Leal para cortar con esa magra racha. En el medio pasaron 367 minutos sin que Newell's lograra convertir, una cifra demasiado alta que el equipo pagó con 4 derrotas y un empate.
   Fue el Niño Torres el que detuvo el reloj cuando a los 2 metió un cabezazo suave y por encima de la humanidad de Luis Ardente para romper el cero rápidamente. Sí, fue a partir de la escasa reacción del arquero, que con el correr del partido fue clave para que su equipo no fuera humillado con otra goleada importante.
   Uno de los karma parecía enterrarse en el Coloso Marcelo Bielsa, donde volvieron los aplausos y las sonrisas por una victoria demorada.
   Las mismas se multiplicaron a los 28' cuando la Pantera Leal hizo rugir al estadio con su conquista para el 2-0, ese que se mantuvo
inalterable hasta el final más allá de que la Lepra pudo haber marcado algunos tantos más. El 7 leproso sigue siendo el goleador del conjunto rojinegro, ahora con 6 tantos.
   Era importante que Newell's se sacara algunas mufas de encima. Una de ellas era la falta de goles, a la que anoche le puso un punto y aparte. Es que desde la 14ª fecha que no anotaba. El último grito lo había pegado Leal en la derrota por 4-2 frente a Estudiantes, en La Plata.
Desde ese día pasaron las derrotas por la mínima diferencia con Colón, San Lorenzo y Banfield y la igualdad en cero frente a Temperley.
   El Niño le puso coto a una situación inquietante y que generaba mucha preocupación en el plantel. La falta de definición era uno de los principales inconvenientes que arrastraba. Y anoche pudo erradicar ese déficit para recobrar la confianza a futuro. Sí, se puede sostener que San Martín es un rival débil, que entrega muchas ventajas, aunque a la Lepra últimamente cualquiera le generaba problemas y lo golpeaba.
Por algo se interrumpió el ciclo de Juan Manuel Llop, un ídolo del club y campeón como jugador. Pero, como se sabe, en el fútbol esos logros alcanzan hasta cierto punto.

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