Ovación

Volver a fabricar fútbol

Central y Newell's necesitan optimizar sus divisiones inferiores para recuperar en cantidad y calidad el juego que alguna vez los distinguió.

Viernes 05 de Octubre de 2018

Desarrollo deportivo, método de formación, capacitación pedagógica, estrategia de captación, política de incorporaciones, infraestructura, modernización tecnológica, y varios aspectos más son los que hacen a una planificación de un club profesional de fútbol, las que muchas veces son concreciones pero que en otras forman parte de un pontificado dirigencial.

¿Qué es lo que permite discernir si se trata de una realidad o de una ficción? Lo producido. Que en el fútbol profesional se mensura con los resultados y las campañas del plantel de primera división.

Claro que es indispensable especificar que la síntesis de un proyecto futbolístico no siempre concluye en títulos. Pero sí en lo que se presenta para competir. Porque es allí donde queda la resultante del trabajo desarrollado desde las categorías menores hasta la primera división.

Pero en una sociedad donde todo lo urgente desplaza de manera sistemática a lo importante, es lógico que la revisión de la política deportiva de un club de fútbol profesional se realice cuando los resultados en la máxima categoría no son los esperados por los socios e hinchas.

Típico de ese comportamiento exitista que impuso una forma de vida sin hoja de ruta, donde la imprevisión es un hábito y la indisciplina un rasgo. Cotidianidad en donde el individuo recién pone en valor el cuidado de la salud cuando aparecen las patologías.

De fácil comprobación

No hace falta una sofisticada investigación científica para comprobar si un club desarrolla una acertada política futbolística, porque su eficacia asoma en la superficie de un campo de juego, donde se exhibe el producto final. Allí donde convergen lo que se fue capaz de construir desde las divisiones inferiores como así la efectividad de las inversiones realizadas al momento de incorporar.

Con sólo realizar un ejercicio de contabilizar y analizar los juveniles promovidos a la primera división como así los denominados refuerzos, se concluye si el club desarrolla una acertada matriz futbolística.

Por supuesto que la evaluación requiere de un equilibrio desapasionado, pero si después de varios años de trabajo consecutivo las inferiores no fueron proveedoras de algunos jugadores, la respuesta es espontánea: algo no se está haciendo bien.

Y también es un error común cuando algunos de esos juveniles son desplazados por futbolistas contratados con insuficientes antecedentes y comprobada ineficacia.

Todas evaluaciones que no pueden perder de vista el contexto en el que se desenvuelven esos jugadores juveniles, ya que su rendimiento individual estará íntimamente relacionado al equipo, cuya conformación deberá contenerlo y ayudarlo para que pueda mostrar sus condiciones.

Relegar y malgastar

Esto no es ninguna novedad, aunque por algunas decisiones y/o intereses parece ser, ya que optaron por malvender a jóvenes jugadores surgidos en el club para sumar futbolistas de medio pelo. Conclusión: muchos de los jóvenes alcanzan muy buenos rendimientos en otros equipos mientras que los incorporados en sus lugares naufragan en la intrascendencia.

También es un error conceptual de aquellos directivos o coordinadores que están a cargo de las inferiores cuando en el afán por promover su trabajo hablan de la cantidad de triunfos obtenidos. Por supuesto que una victoria suele ser la resultante de un rendimiento, pero el objetivo final es promover futbolistas al profesionalismo.

Recientemente durante una entrevista que el entrenador Miguel Angel Russo le concedió a Ovación, el DT puso a las inferiores como la herramienta determinante para que Central y Newell's reduzcan la distancia futbolística que Boca y River impusieron con el resto debido a un mayor poderío económico.

Así como señaló la necesidad de que los juveniles lleguen a la primera con la debida formación, también apuntó a la conveniencia de que las inferiores no sean una agencia de colocaciones, aludiendo a la decisión de designar por proselitismo a ex futbolistas como formadores si no están preparados.

Newell's y Central fueron modelos a seguir en la formación de jugadores. Por cantidad y calidad. No pasó tanto tiempo en donde disponían de equipos compuestos íntegramente con futbolistas formados en sus propias canteras. Y de eso se trata. Volver a ser. Fortaleciendo ese orgullo de pertenencia y esa identidad que hizo la diferencia.

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