Ovación

Volar por el sueño de correr 100 kilómetros

La atleta rosarina Celina Beltrán integrará la selección argentina que correrá en Croacia.

Sábado 04 de Agosto de 2018

Paso a paso. Así de entrenada llega la rosarina Celina Beltrán al Mundial de 100 kilómetros que se correrá el 8 de septiembre en Sveti Martin, a 122 kilómetros de Zagreb, la capital de Croacia. Se trata de una competencia organizada por la Asociación Internacional Ultra de Corredores (IAU) y respaldada por la Federación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF). La ultramaratonista de 47 años, que vive en Casilda y no estrena en estadios sino en caminos rurales, será la única santafesina del seleccionado argentino integrado por cuatro mujeres y seis varones, que correrá por tierras balcánicas a cargo del jefe de equipo Fabián Campanini.

"El hombre no puede volar, lo más parecido es correr y es lo más democrático, no necesitás nada: más despacio, más ligero, no importa, sólo se trata de mover un pie tras el otro", le dijo ayer Beltrán a Ovación, quien ya entrena para "volar", paso a paso, una distancia que piensa recorrer en menos de diez horas.

Celina es una mujer de carreras y buenas marcas. No sólo porque corre desde los 16 años, sino porque esta docente de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) estudió Estadística en la Facultad de Ciencias Económicas (se graduó con un 9,79, el mejor promedio de toda la UNR) y se doctoró y posdoctoró en lingüística informática. Es una mujer que no trota: corre, dos horas diarias y tres los fines de semana, por bulevar Villada, siempre bajo la mirada atenta de su entrenador Lucas del Píccolo (ex nadador y medalla de bronce en los Panamericanos de Guadalajara). Una mujer que casi no sabe qué es calzarse en los pies algo que no sean zapatillas.

"Empecé en Provincial a los 15 años con 1.500 metros _dice_, pasé por los 3 mil y los 10 mil, en pista. Por casi 25 años fui récord rosarino de 10 mil metros, pero este año me superó Carolina Lozano, de Funes", dijo. Durante varios años paró porque fue madre tres veces y estudió todo lo que pudo. Pero a los 40 años volvió a las pistas y a los 42 corrió su primer maratón genuino (de 42,195 kilómetros). Hoy cosecha en su haber cinco maratones de 42, algunos de montaña y hasta el Cruce de los Andes, y más de 10 carreras de 21 kilómetros.

"En septiembre de 2015 corrí el primer ultramaratón de 70 kilómetros en El Soberbio (Misiones), fueron alrededor de 6 horas, con mucho calor y humedad. Llegué a la meta con mi yerno de 26 años, cuando yo ya había cumplido los 45. Llegué en segundo lugar en la general femenina y en séptimo lugar entre los varones", recordó.

Y así, como mujer acostumbrada a los datos numéricos, Beltrán apuntó más y más buenas marcas. "El año pasado, un amigo me invitó a correr las 6 horas en pista en Balcarce, donde gana el que más distancia hace. Gané la general de mujeres, fue la mejor marca sudamericana, casi logré correr 70 kilómetros, sólo caminé algo para comer e hidratarme y seguí. Gracias a esa competencia me preseleccionaron al Mundial y allí me dijeron que debía correr una carrera de 12 horas y alcanzar los 110 kilómetros, los superé en Río Hondo, lo que me tranquiliza para el Mundial de Croacia. Ya sé que es recorrer los 100".

Con confianza irá entonces a Croacia esta corredora que sabe más de mochilas de hidratación que de carteras, que entrena con música (ver aparte) pero en la carrera prefiere sólo escuchar sus pasos, que no tiene cábalas y cuando compite sólo piensa en todo lo que dejó para llegar hasta allí. "¿Qué es todo? Estar más en casa con mi familia", respondió. Un plan que pospondrá, al menos, hasta después de alcanzar los 100 km.

Con la cumbia santafesina de Aclamado Amistad bajo los pies

Cuando Ovación le preguntó a Celina qué música prefería escuchar para correr, nombró a la cumbia santafesina del grupo Aclamado Amistad. "Es que el animador es un maratonista muy bueno, Gustavo «Popeye» Pérez, muy amigo mío. Así que los escucho mucho. Pero también puedo escuchar desde La Beriso hasta Luis Miguel", dijo la atleta. Y también habló de otras costumbres deportivas. "No uso nada muy sofisticado, el sueldo docente no da para mucho lujo: zapatillas livianas y con suspensión y aunque tenga muchas prendas, siempre las mismas calzas y remeras".

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